Psicología Social – Apertura, Desarrollo y Cierre

Hoy vamos a ver un tema que nos permite analizar una crónica de grupo operativo. Una crónica es el registro que hace en forma silente un observador en la reunión del grupo. Permite hacer inteligible, reunión a reunión, el proceso del grupo que se observado y conforman observador y coordinador “el equipo de coordinación”, que pensará con el grupo en función de los obstáculos que vayan surgiendo a lo largo del proceso de aprendizaje.

Una crónica tomada por el observador, es un instrumento de lectura no sólo para grupos operativos, sino para cualquier tipo de grupo. Así que, lo que vamos a ver hoy es un instrumento técnico que nos permite hacer inteligible una reunión de grupo operativo, en la reunión a-posteriori que hace el equipo para analizar lo sucedido en el grupo.

Para abordar este tema debemos tener presente los siguientes conceptos: Lógica del inconsciente, emergente, portavoz, encuadre, obstáculos, resistencia al cambio, entre otros.

APERTURA:

Refiere al inicio del grupo, pero no sólo cronológicamente. La apertura muestra cómo el grupo se instala en la reunión, cuales son los diálogos que inician en el encuentro y cuales son los movimientos grupales para empezar a abordar la tarea. No hay un tiempo cronológico para la apertura, no se trata del reloj (que además no es más que un consenso social), sino que se trata del tiempo que cada integrante y la totalidad grupal se relacionará para abordar la tarea. La apertura implica un vacío, ya que la tarea no está y hay que realizarla, la tarea nos persigue, por lo tanto la ansiedad predominante de la apertura es la paranoide.

La tarea ataca porque implica lo nuevo por venir, y además nos muestra que NO SABEMOS, algo que no queremos saber. Este vacío, que también es vincular, produce en el grupo resistencia a instalarse en la reunión, o movimientos de entrada y salida, o sinsentidos a los que hay que darle un sentido. La apertura es un momento grupal en el que el grupo está confundido, producto del no saber. Es la vivencia caótica de la apertura. Pero aún así, allí se produce. Ya que siempre hay producción grupal. ¿Qué se produce?. La apertura tiene un tope, igual que la confusión, y el grupo muestra cual será el nudo de la reunión. Este nudo se empezará a desanudar como un conflicto durante el desarrollo.

DESARROLLO:

El desarrollo muestra la conflictiva grupal, es otro momento cualitativamente diferente en el grupo. La ansiedad predominante es la depresiva, ya que empiezan a comprender, vía las intervenciones del coordinador o co-pensor, y a abordar la tarea más reflexivamente.

La reflexión es el indicador de que el grupo está atravesando el desarrollo, ya que pueden aprender, comunicarse (sin que lo nuevo ataque), y van cediendo las resistencias al cambio. Es un momento de reflexión en el que los sujetos del grupo hacen un insight, respecto de la significatividad que el tema tiene para ellos. El desarrollo es también la elaboración de la pretarea, en los términos que desarrolla Pichón Riviere, como elaboración y esclarecimiento de la fantasía inconsciente.

CIERRE:

Es el momento en que el grupo elabora dialécticamente la apertura, en el sentido de tesis/antítesis/síntesis. No es únicamente el momento de la despedida, sino el cómo se despiden, además el grupo puede apropiarse (o no) de su propio conflicto en términos del aprendizaje.

Estos instrumentos le permiten al coordinador y observador silente de grupo operativo ordenarse en su tarea y su pensamiento, para poder intervenir operativamente, además de pensar en estrategias, tácticas, técnicas y logísticas para enriquecer el proceso grupal. Recuerden que este instrumento nos sirve para un análisis a-posteriori de la crónica registrada por el observador, que compartirá con el coordinador.

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Síntesis descriptiva, síntesis interpretativa – Observación en Psicología Social

Comparto la respuesta a una consigna subida en el foro del primer cuatrimestre de 3º año de la carrera de Operador en Psicología Social. Espero les sirva!

Hola grupo! Subo mi aporte:

Volví a leer, para hacer un poco de memoria, el texto del año pasado “El Rol del Observador de Grupos en un Trabajo de Investigación” de Inés Schwab, y encontré lo siguiente:

“… El aprender a observar no es una tarea fácil; por el contrario, presenta algunas dificultades. El hecho de no participar de la interacción verbal, no lo margina del despliegue de los procesos transferenciales y contratransferenciales que se producen en el ámbito grupal y tampoco lo libera de vivenciar las identificaciones con los integrantes. Al mismo tiempo, esta función requiere un nivel de objetividad muy difícil de lograr al principio.

El instrumento de registro para esta función es la Crónica; ésta da cuenta de todo lo acontecido en la reunión grupal.

Se pueden diferenciar tres etapas en la construcción del rol:

prismaticos


1) La construcción del lugar

Esto implica ir pasando de integrante a observador. En un comienzo uno se ubica, desde el lugar conocido, o sea como un integrante más. Pero, el lugar de silencio que impone el encuadre, ayuda a la búsqueda de otra ubicación y a encontrar la distancia necesaria. Al principio el observador se diferencia poco del integrante, en especial desde su mundo interno.

Cuando el grupo trabaja, él desde su lugar, discute nternamente la temática, toma partido en las discusiones y pierde de vista la totalidad. Las vivencias del grupo reactualizan sus propias experiencias, lo que se transforma en obstáculo para la observación propiamente dicha. Debe entrenarse en ver, oír y registrar, y esto parece sencillo pero lleva su tiempo. Por eso es habitual que las crónicas, en este inicio, sean ilegibles, inconexas, espacios en blanco (lagunas), o alteraciones, que van desde malos entendidos hasta frases no dichas.

2) El nivel descriptivo

A medida que el observador se va instalando en su lugar, va disminuyendo su ansiedad y puede aprender a mirar el grupo, las conductas que se suceden, y entonces, registrar lo obvio, lo observable. En esta etapa hay como un deseo de interpretar lo que pasa y no describir lo que se ve; esto está ligado a otros temas: lo objetivo y lo subjetivo, y la posibilidad de descentramiento. Es necesario aprender a diferenciar lo que es mío de lo que es de los demás, realizar un relato descriptivo de lo sucedido (la objetividad absoluta es imposible)

3) El nivel interpretativo

A partir de lo observado se pueden formular hipótesis, es decir, darle un significado al acontecer grupal. Ello implica el aprendizaje de la lectura de lo latente. Es posible acceder a este nivel si el observador ha logrado aprender a describir el proceso; ha aprendido a diferenciar lo que le pasa al grupo y lo que se le pasa a él; si tiene un conocimiento más profundo del proceso grupal y si se apoya en la lectura de bibliografía al respecto…”

Tomando la frase que dejó Nancy de Dilthey (1911): “La interpretación es la comprensión de una vida psíquica por otra vida psíquica diferente de la primera”, podemos decir que es imposible ser totalmente objetivo en una observación, porque aportamos constantemente nuestra cuota de subjetividad. Por ejemplo: lo que para un observador es importante, para otro puede no serlo, por lo que al seleccionar de la escena qué nos parece relevante, ya estamos haciendo una elección que deviene de nuestra subjetividad. Lo mismo sucede con la interpretación: dos observadores pueden hacer una interpretación completamente diferente de una misma situación, sin que ninguno de los dos esté errado en su opinión.

Es sumamente importante ser conscientes de nuestra constante inferencia, y debemos hacer lo posible por disminuirla en lo más mínimo. Esto requiere de un gran esfuerzo y mucha práctica!