No te rías de un coya

Del Karukinká

No te rías de un colla, que bajó del cerro,
que dejó sus cabras, sus ovejas tiernas, sus habales yertos.
No te rías de un colla, si lo ves callado…
si lo ves zopenco, si lo ves dormido.
No te rías de un colla, si al cruzar la calle,
lo ves correteando igual que una llama, igual que un guanaco.
Asustao el runa como asno bien chúcaro;
poncho con sombrero debajo del brazo.
No sobres al colla si un día de sol,
lo ves abrigado con ropa de lana; transpirado entero.
Ten presente amigo, que él vino del cerro donde hay mucho frío,
donde el viento helado, rajateó sus manos y partió sus callos.
No sobres al colla si lo ves comiendo,
su mote cocido, su carne de avío,
allá en una plaza, sobre una vereda o cerca del río,
menos si lo ves coquiando por su Pachamama.
El bajó…

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