Brecha digital de género

Comparto un video muy interesante de la XII Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, acerca de la Brecha Digital de Género.

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El noviazgo y la violencia de género en adolescentes, de Tahira Vargas

Comparto una nota de http://altersexual.net

HELLOMOTO

Podcast Altersexual: Violencia en el noviazgo y roles de género

http://altersexual.net/2014/04/05/podcast-altersexual-10/

 

noviazgo

El noviazgo es una etapa en las relaciones de pareja que presenta distintos matices culturales según el estrato social.

En los estratos pobres el noviazgo tiende a ser una etapa más corta y efimera mediada por las sanciones culturales a la actividad sexual en la que inmediatamente la familia conoce la existencia de actividad sexual en las jóvenes la expulsan de sus hogares y pasa a “vivir” con el novio.

El vivir con el novio tiene la connotación de que no necesariamente implica una convivencia residencial sino que se refiere a la existencia de relaciones sexuales que generan un cambio en el estatus de la relación de pareja que pasa a ser de “novios” a “marinovios” o simplemente “marío y mujer”.

Estas connotaciones vinculadas a las relaciones sexuales tienen un contenido patriarcal y de apropiación de la joven adolescente que pasa a “pertenecer” al novio inmediatamente ella decide establecer la relación de noviazgo aún cuando no han tenido relaciones sexuales.

La pertenencia al novio se muestra en frases como “esa mujer es mía y nadie me la quita” “cuidao con mirarla mucho que es mi mujer” “eso es mío no invente” “deja el coro con ella que es mía”.

Estas expresiones se presentan en los diálogos informales entre jóvenes adolescentes de sexo masculino donde se muestran las amenazas permanentes con relación a miradas, gestos que puedan interferir en el sentido de pertenencia o posesión de la joven en su condición de noviazgo.

La posesión se convierte así en el rasgo predominante en las relaciones de noviazgo entre adolescentes y aún cuando sean relaciones de “mangueo” o de “coro” hay en estas relaciones una cierta conexión con la posesión más aún cuando pasan de coro y mangueo ( si pasan) a un noviazgo.

Así en el noviazgo el joven se siente con todo el derecho de manejar el cuerpo de la joven adolescente en su condición de “poseedor” del mismo y con ello la reprime y sanciona cuando esta asume conductas inaceptables para él.

Los estilos de sanción que ejercen los adolescentes de sexo masculino contra las jóvenes adolescentes que son sus “novias” están mediados por la violencia verbal y física.

Así muchas jóvenes nos relatan que sus novios les pegan con cierta frecuencia cuando ellas “se portan mal”. “El me da mi galleta cuando yo no hago lo que él quiere”. “A mí me han dao mi bofetá porque me lo buqué”.

Estas expresiones son frecuentes entre las jóvenes adolescentes que tienden a legitimar la violencia que sufren por sus novios reproduciendo así los mismos patrones de legitimación de la violencia de género que se producen en las relaciones conyugales entre personas adultas.

La violencia de género se presenta así como una espiral que crece y se expande en todo tipo de relación entre hombre-mujer sobre todo cuando en estas relaciones existen dimensiones afectivas y sexuales. Esta violencia tiene sus raíces en los sustratos culturales del patriarcado que le da poder al hombre sobre la mujer y la convierte en su objeto y en su propiedad aún cuando no existe ningún acuerdo matrimonial como en el noviazgo.

[Vía acento.com.do]

Fuente: http://altersexual.net/2014/04/05/el-noviazgo-y-la-violencia-de-genero-en-adolescentes-de-tahira-vargas/

33 Ideas baratas para tener a los más peques de la casa entretenidos

Comparto un artículo de http://circoviral.com

Mantener a los niños ocupados mientras están de vacaciones o tienen tiempo libre es un reto para cualquier padre, hermano mayor o niñera. Y NO es fácil llenar los días y las horas muertas con actividades divertidas para los más pequeños. Afortunadamente, aquí te dejo 33 ideas que he encontrado por internet y que puedes hacer con muy poco dinero.

No hace falta que te gastes una fortuna llevándolos al cine, a la piscina o a un centro comercial todos los días… Prueba algunas de estas ideas baratas, pero impresionante, y ya me dirás qué tal!

1. Usa cinta adhesiva para montar carreteras y que los peques jueguen con sus coches de juguete.

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2. También puedes utilizar cinta para montar juegos de gran tamaño como el de la foto (aquí tu imaginación será clave).

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3. También puedes montar un juego de precisión usando tizas y esponjas.

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4. Las tizas también son geniales para dibujar y disfrazar muñecos usando piezas de ropa.

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5. Hacer explotar bolsas de pintura en el suelo también puedo ser un juego artístico muy divertido.

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6. Utiliza pegamento y colorante alimentario para hacer pinturas y dibujar sobre tapas de recipientes de plástico… Los resultados finales son impresionantes.

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7. Prepara calcetines con plástico de burbujas y deja que se diviertan pintando con los piés.

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8. Corta una lona con tijeras y monta este juego tan sencillo y divertido.

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9. Crea tu propio juego de construcción utilizando esponjas cortadas.

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10. Utiliza papel de aluminio para hacer un río en el patio trasero.

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11. Junta y pega rollos de papel de váter para montar este juego tan simple para tu bebé.

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12. O usa un colador y limpiadores de tubo para crear este juguete tan simple como genial.

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13. Busca un saco viejo y enséñales a coser figuras… El diseño final puede quedar muy divertido.

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14. Prepara una bandeja de azúcar como esta para que los peques practiquen sus dotes de escritura.

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15. Monta una tienda de campaña en medio de tu casa para que los peques hagan volar su imaginación.

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16. Deje que tus niños experimenten con water marbles y hagan distintos efectos con colores.

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17. Monta pequeños experimentos para que agudicen sus dotes científicas.

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18. Extrae el ADN de fresas como un experimento divertido.

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19. Monta cohetes globo o tirolinas usando este sistema.

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20. Haz un mini juego de bolos con gomas de borrar, cinta adhesiva y algo que haga el papel de bolos.

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21. Deja que los niños se arrastren a través de una estructura como esta.

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22. Monta pruebas donde en cada papel tengan misiones para hacer en el resto de la casa.

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23. Pon una barra de jabón en el microondas para hacer estas nubes de jabón.

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24. Con una pajita y una palomita puedes crear una competición muy divertida!

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25. Con un palito de helado, un plato de cartón y un globo puedes crear un improvisado juego de ping pong divertidísimo.

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26. Crea telas de araña por la casa utilizando cinta adhesiva.

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27. Transforma una vieja caja de cartón en un improvisado trineo para tirarse por las escaleras.

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28. Con una botella de plástico, una toalla, agua, jabón y colorante, puedes crear un kit para hacer serpientes arco iris de jabón.

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29. Monta este kit para hacer burbujas gigantes.

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30. Llena globos con plastilina para tener un nuevo juguete divertido.

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31. Ayuda a los niños a crear sus propios diseños de camisetas con lápices de colores.

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32. Usa flotadores de piscina para hacer circuitos de canicas.

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33. O usa tubos de piscina y otros accesorios para montar una carrera de obstáculos en el patio trasero.

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Fuente: http://circoviral.com/ideas-ninos-entretenidos/

Maltratadas – Violencia de Género en las Relaciones de Pareja

Comparto una nota de http://www.pagina12.com.ar

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Maltratadas. Violencia de género en las relaciones de pareja (Aguilar) es el nuevo libro de la periodista de Página/12. Con prólogo de Eva Giberti, la autora reconstruye el mapa social sobre el que se edifica la violencia de los hombres hacia las mujeres y desarma las mitos que persisten en la sociedad: que “es cosa de pobres”, que “no hay que meterse”, que “sólo les pasa a las sumisas”, que “si no hay golpes, no es violencia”, entre otros. También analiza las respuestas, no siempre efectivas, que brinda el Estado a las víctimas. Aquí se reproduce parte del capítulo que refuta la creencia de que “los hombres son violentos por naturaleza”.

Juan nació en La Paz, Bolivia. Es ayudante de albañil. A principios de julio de 2013, Raquel, su pareja, le anunció que quería terminar la relación. Hacía seis años que convivían en una casilla de una de las villas de la Ciudad de Buenos Aires, con los dos hijos pequeños de ambos. Al escuchar la noticia, Juan reaccionó con violencia. Le ató las manos con sogas a la esquina de la cama durante media hora para impedir que se fuera, y la amenazó con un cuchillo advirtiéndole que, si lo dejaba, la iba a matar. Raquel no se fue.

A los pocos días, la vio conversando en su casa con un amigo del barrio y le pegó patadas en la cara, le dio golpes de puño y, después, tomó una soga y se la enrolló con fuerza en el cuello, sin dejarla respirar por unos minutos. Luego, Juan se subió sobre Raquel e intentó ahorcarla con las manos. No se detuvo ahí. Delante de los hijos la desvistió por la fuerza y la violó. Para que nadie notara las marcas que le había dejado en la cara, por tres días no la dejó salir de la casa.

Tres meses después, el 23 de octubre, la encontró charlando con dos amigos en su casa y volvió a atacarla con golpes de puño en el rostro. Ese mismo día, un rato más tarde, cuando quedaron solos, la empujó sobre la cama, le quitó la ropa, se colocó sobre ella sin dejar que pudiera moverse y volvió a abusar sexualmente de Raquel. Al día siguiente, discutieron. Ella insistía en que quería separarse. Juan la agarró con fuerza del brazo y le dijo: “Te voy a matar, volvé conmigo o vas a ver lo que te pasa”. Raquel sintió pánico y se fue de la casa. Regresó alrededor de las diez de la noche. Juan dijo que se iba a dormir a la casa de su hermana, pero sigilosamente regresó y se escondió detrás de la heladera. Y cuando Raquel se acercó, la agarró por sorpresa. Ella logró zafarse y salió a la calle. Juan la siguió y apoyándole un cuchillo en el abdomen, le exigió que regresara con él a la casa. Raquel empezó a gritar y logró que su pareja se fuera. A unos metros, Juan la miró fijo y le hizo un claro gesto –pasando un dedo por su cuello–, dándole a entender que se lo cortaría. El volvió ese día cerca de las once de la noche y Raquel, por temor, decidió irse a dormir a otro lado. Los hijos quedaron con Juan en la casa.

La sucesión de episodios de violencia estremece. ¿Por qué un hombre ejerce tanta violencia contra la mujer que dice amar? La pregunta es recurrente cuando se analizan estos casos y no deja de rondarme.

Sigue leyendo

Cómo enseñar a leer a mi hijo / hija

Comparto una nota de Educación – UnComo.com

Cómo enseñar a leer a mi hijo / hija

Cómo enseñar a leer a mi hijo / hija

El reconocimiento de las palabras es una faceta muy importante de la lectura y gracias a este acceso a la lectura, damos a nuestros hijos una autonomía personal muy grande. Desde casa podemos enseñar a leer a nuestro hijo/a y disfrutar de la experiencia de descubrir el mundo de la lectura; la recomendación general es empezar cuando el niño tenga alrededor de dos años. Y la regla principal para que esta actividad funcione y sea útil es la paciencia. Desde unComo, te mostramos algunos trucos básicos sobre cómo enseñar a leer a tu hijo.

Instrucciones

En primer lugar, se recomienda utilizar libros con muchas ilustraciones, que se deberán ir explicando. El siguiente paso será el uso de libros con dibujos y letras unidas formando sílabas y finalmente libros con dibujos y con una o dos palabras.

Sobre todo deberemos buscar cuentos y libros que motiven al niño/a y le entusiasmen. La actitud del pequeño será primordial y, ante todo, debemos conseguir que tenga ganas de aprender a leer.

Asimismo, se pueden usar tarjetas y un rotulador grueso para escribir los nombres de los objetos de la casa y etiquetarlos: silla, mesa, cama, lavabo, etc. Así el niño se familiarizará con las palabras.

Los niños imitan a sus padres: si ven que sus padres leen, ellos también querrán hacerlo. Esta será una de las principales premisas para fomentar la lectura infantil, deberás predicar con el ejemplo.

También es muy útil leer diariamente cuentos a los niños, primero el padre o madre y después pedirle al niño que lo cuente él. Aunque no sepa leer lo interpretará a su manera.

Cuando ya empiece a saber leer, será bueno decir al niño lo que aparece escrito en cualquier elemento de su entorno: panel publicitario, revista, caja de cereales, etc. Así se fomenta su curiosidad y llegará el día en que diga: ¿Qué pone aquí?.

Si deseas leer más artículos parecidos a cómo enseñar a leer a mi hijo / hija, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Educación desde casa.

Necesitas

  • Libros
  • Cuentos

Consejos

  • Si leemos a nuestros hijos, conseguiremos que estos muestren interés en la lectura.
  • El interés y la motivación son una parte muy importante en la adquisición de cualquier habilidad.

Sigue leyendo: http://educacion.uncomo.com/articulo/como-ensenar-a-leer-a-mi-hijo-hija-708.html#ixzz2p0iAwoC5

Los indicadores de una sociedad feliz (Dinamarca)

Comparto una nota del Blog El Caparazón

Uno de los intereses de la psicología relacionada con los social media menos explotado es el de la medida en que el nuevo contexto de comunicación interpersonal aumentado, en sus múltiples formas,  tiene efectos positivos en la felicidad. Algunos de los puntos de una investigación en Naciones Unidas apoyan el tema. Se trata de un estudio entre países en el que Dinamarca resulta ser el país más feliz del mundo.

Los países más “felices” puntúan alto en los seis factores identificados en el “World Happiness Report,” concretamente en estos seis elementos explicarían tres cuartos de las diferencias en cientos de países. Se trata de algunos relativamente independientes de lo individual:

-Renta per cápita.
-Esperanza de vida.
-La no corrupción de sus dirigentes políticos.

El resto son factores “sociales”:

-Un sentimiento de soporte social.
-Libertad para tomar decisiones en la vida.
-Una cultura de la generosidad.

El caso de Dinamarca resulta curioso porque reúne algunas características nuevas. Veámoslas con algo más de detalle:

Apoyo a la familia

De las 16 semanas de la baja por maternidad en España, por ejemplo, pasamos a las 52 por pareja en Dinamarca. Después de las 18 semanas iniciales para la madre, el padre tiene derecho a 2 semanas, en ambos casos cobrando el 100% del salario. El resto del tiempo hasta las 52 semanas es de libre disposición y sin salario.

Además el sistema danés 80a1619e2f8d11e3a95722000a9f09e9_7provee de cuidado infantil gratuito o a muy bajo coste. Como resultado el 79% de las mujeres danesas suele volver al trabajo después de ser madres, uno de los índices más altos el mundo.

Derecho a la salud como fuente de soporte social

El derecho a la asistencia sanitaria, en el caso Danés, se basa en el contacto periódico con el mismo médico de cabecera, que de algún modo “tutoriza” la vida sanitaria de cada ciudadano. Resulta ser un sistema muy efectivo.

Igualdad de género generalizada

Dinamarca puntúa entre los 10 países mejor posicionados en cuanto a igualdad de género. No puede decirse que se ha conseguido al 100% la paridad pero tanto Dinamarca como otros países nórdicos están cerca del tema. Existe la creencia generalizada de que el feminismo no es un objetivo individual o solamente de las mujeres, sino un objetivo colectivo.

Transporte en bicicleta mayoritario

En Copenhage, la ciudad más grande y poblada del país, el 50% de la población acude al trabajo o estudios en bicicleta, lo cual contribuye a la vez a la salud, el bienestar psicológico (el deporte libera sustancias cerebrales que ayudan a ello) y el respeto al medio ambiente. Algunos estudios llegan a decir que solamente 30 minutos de bicicleta diarios pueden aumentar entre uno y dos años la esperanza de vida.

Responsabilidad colectiva: Voluntariado y democracia participativa:

Con un índice de voluntarios de más del 40% de la población, el tema supone un mantenimiento colectivo de la sociedad del bienestar. En concreto estamos hablando del 9,6% del PIB el país. En cuanto a participación electoral el tema también es envidiable: en las últimas elecciones votó el 87,7% de la población.

Es en este último punto el que resulta más importante desde el punto de vista de las tecnologías como herramienta de desarrollo. Aprovechar su potencial para potenciar la empatía y trabajar tanto en esto como en las TEP, la especial apropiación de redes sociales y demás como herramientas de empoderamiento y participación incidirá sin duda en este último e importante aspecto.

En ello seguiremos…

Fuente: http://www.dreig.eu/caparazon/2013/10/25/sociedad-feliz/

40 horas o nada: ¿por qué no podemos vender menos horas de nuestro tiempo?

Comparto una nota muy interesante del Blog Manzana Mecánica

La jornada de trabajo de 8 horas es un avance relativamente reciente: unos 150 años en Europa y menos de 100 años en Hispanoamérica. Partiendo de una jornada básicamente ilimitada durante la revolución industrial (15 horas), en 1847 el Rey de Inglaterra concedería la jornada de 10 horas para las mujeres y los niños (!). Los franceses obtendrían una jornada de 12 horas en 1848, mientras que en EEUU la jornada laboral se reduciría de 18 horas a 8 horas diarias en 1866. En México se reconoció la jornada de 8 horas en la constitución en 1917, y en España en 1919.

La jornada laboral del año 2000 es más o menos la mitad de la jornada laboral del 1900, gracias a negociaciones colectivas promovidas por sindicatos obreros y a legislación más progresista. El contexto en que este cambio sucede incluye la entrada masiva de la mujer al mundo laboral y una mayor productividad en general gracias a mejoras tecnológicas.

¿Cuál es el siguiente paso? ¿Son 8 horas de alguna manera un “óptimo”? Si lo es, ¿qué es exactamente lo que estamos optimizando?

Ciencia los fines de semana

La enorme mayoría de los científicos trabaja los fines de semana, al menos en mi área. Siempre hay un deadline a la vuelta de la esquina: escribir un artículo, hacer revisión por pares, preparar una clase, presentar un proyecto a un organismo de financiamiento, revisar una tesis, leer un montón siempre creciente de nuevos avances, y manejar una bandeja de entrada de decenas de pequeñas tareas pendientes.

(De hecho, tengo la impresión de que es solamente esto último lo que la gente hace en sus horas de trabajo. Las verdaderas tareas científicas no tienen cabida en la oficina, con el teléfono y el e-mail constantemente interrumpiendo. Creo que mucha de la ciencia se hace en las noches y los fines de semana.)

Yo dejé de llevarme el trabajo a casa unos 4 años atrás. A lo más leo algo nuevo e interesante, o algo que tengo que revisar cuando se me juntan 2 o 3 comités de programa al mismo tiempo (12-18 papers por revisar). Y cuando estoy muy apurado, claro que también trabajo en casa, pero no permito que se transforme en una rutina, sino sólo algo excepcional.

Cuando la gente que trabaja conmigo (postdocs, ingenieros, etc.) me dicen que trabajaron el fin de semana les digo, en los mejores términos posibles, que no me parece buena idea y que no encuentro mérito en ello. Que ocasionalmente está bien, pero que deben organizarse y ser capaces de hacer su trabajo durante las horas de trabajo.

Personalmente, el motivo para no llevarse el trabajo a la casa todos los días, es que creo que el deber de una persona no se agota con realizar un trabajo remunerado, independientemente de que además pagues impuestos. Hay muchas otras cosas que requieren tu atención, dentro y fuera de tu familia o tu círculo más cercano. Descubrir cuáles son esas cosas y atenderlas es algo que requiere su propio tiempo (8-12 horas a la semana en mi caso), no el tiempo “sobrante”.

¿Más horas de trabajo = Más productividad?

Todo el mundo entiende que tal como uno tiende a gastar todo el dinero que gana, uno tiende a ocupar en una tarea todo el tiempo que tiene disponible. En ese sentido, pasarse más tiempo trabajando no significa para nada que uno sea más productivo.

Uno de los estudios más recientes al respecto fue solicitado por el senado en España. La comisión de “racionalización de horarios, conciliación de la vida personal, familiar y laborar y corresponsabilidad” entregó varias recomendaciones (.pdf), entre ellas cambios al horario laboral y a la zona horaria en que se encuentra España:

ambos aspectos incidirían favorablemente en la conciliación de todas las personas, permitiendo disponer de más tiempo para la familia, la formación, la vida personal, el ocio, y evitando tiempos muertos en nuestra jornada laboral diaria. Se trata de una tarea compleja, puesto que implica una transformación de nuestros usos y costumbres cotidianos —horas de levantarse, de acostarse, horas totales de sueño, horarios televisivos, de espectáculos— pero es innegable que los resultados nos harían converger con Europa en muchos aspectos en los que hoy estamos sumamente alejados, y muy particularmente en productividad, en competitividad, en conciliación y corresponsabilidad.

En España, al igual que en sus antiguas colonias, la gente pasa mucho tiempo en la oficina, gran parte del cual no es necesariamente productivo: largas pausas para el café, para el segundo desayuno en la mañana, o para un piti (cigarrillo), largos y copiosos almuerzos, etc. Además, debido a la zona horaria incorrecta el sol se pone muy tarde, y muchos conscientemente o no, se quedan en la oficina hasta que oscurece.

Si la tecnología causa incrementos en la productividad de las personas, ¿qué debemos hacer con esos incrementos? En EEUU la respuesta ha sido simplemente producir más. En Europa la respuesta parece ser, trabajar menos horas. En Holanda en promedio la gente trabaja 30 horas a la semana, y en Francia la ley manda una jornada de 35 horas a la semana.

La jornada de 40 horas y el consumo

Friederich Nietzsche escribía en contra de los “apologistas del trabajo” en su libro Aurora de 1881:

Se comprende ahora muy bien, al contemplar el espectáculo del trabajo -es decir, de esa dura actividad de la mañana a la noche-, que no hay mejor policía puesto que sirve de freno a cada cual y sirve para distraer el desenvolvimiento de la razón, de los apetitos y de los deseos de independencia. El trabajo gasta las fuerzas nerviosas en proporciones extraordinarias, y quita esta fuerza a la reflexión, a la meditación, a los ensueños, a los cuidados, al amor y al odio; nos opone siempre delante de los ojos de un fin baladí y otorga satisfaciones fáciles y regulares.

A comienzos del siglo XX Henry Ford fue pionero en introducir en sus fábricas una jornada laboral más corta que el promedio en su época. Pero sus razones no eran precisamente humanitarias. Para Ford, los trabajadores necesitan tiempo libre para poder consumir más:

Mientras mejor pagado es el ocio que obtienen los trabajadores, más aumentan sus deseos. Esos deseos pronto se convertirán en necesidad. Un negocio bien gestionado paga altos salarios y vende a precios bajos. Sus trabajadores tienen el placer de disfrutar de la vida y los medios con los que financiar ese deleite.

La industria de este país no podría existir por mucho tiempo si las fábricas volvieran a la jornada de diez horas, porque las personas no tendrían tiempo para consumir los bienes producidos. Por ejemplo, de poco le serviría a un trabajador comprar un automóvil si tiene que estar en el taller desde el amanecer hasta el anochecer. (Autobiografía, 1922)

En nuestra época, es posible que la jornada de 8 horas sea un punto óptimo para el consumismo. Si los trabajadores tienen más tiempo libre, es muy posible que consuman menos. Tras su vuelta al trabajo después de varios meses viajando y viviendo con poco, Joe Loong comentaba de su regreso a un horario normal de trabajo:

Hacer que el tiempo libre sea escaso significa que la gente pagará mucho más por bienes de consumo, gratificación, y cualquier otro alivio que puedan comprar. Los mantiene viendo televisión y comerciales. Los mantiene sin ambición fuera del trabajo.

Hemos sido conducidos a una cultura que está diseñada para dejarnos cansados, hambrientos de indulgencia, dispuestos a pagar un montón por conveniencia y entretenimiento, y más importante que todo, vagamente insatisfechos con nuestras vidas de manera que continuamos queriendo cosas que no tenemos. Compramos tanto porque siempre sentimos que nos falta algo.

Esta sensación de insatisfacción realmente puede ser compensada con menos horas de trabajo y mejor calidad de vida:

Para mucha gente que enfrenta presiones y fuertes niveles de stress, la oportunidad de hacer menos y relajarse más puede traer beneficios significativos físicos y a la salud mental. Cuando Francia introdujo su jornada de 35 horas a la semana, a pesar de toda la controversia política y algo de pérdida de crecimiento económico, la enorme mayoría de los empleados que obtuvieron horas de trabajo más cortas dijo que su calidad de vida mejoró. Al mismo tiempo, estudios en Alemania muestran que individuos que trabajan menos horas tienen niveles de satisfacción con la vida más alto; evidencia similar al nivel de país muestra que las naciones europeas con menos horas de trabajo tienen niveles más altos de satisfacción con su vida.

Pobre gente rica

Finalmente, bajo esta crisis financiera la situación laboral actual de muchísima gente es precariedad o desempleo. En una situación de precariedad, ganar menos no es una opción. El desempleo genera explotación porque los empleadores sin escrúpulos simplemente exigen a sus empleados más trabajo a cambio de nada, sabiendo que el mercado les favorece y rápidamente podrían encontrar un reemplazo.

Pero esta crisis, al igual que otras crisis, pasará, y el resultado no puede ser un retroceso en derechos que se han ganado, sino un avance. Flexibilizar la jornada laboral podría llevarnos a una sociedad donde pasamos más tiempo haciendo cosas que nos gustan más y que cuestan menos. ¿Qué opinas tú?

Fuente: http://manzanamecanica.org/2013/10/40_horas_o_nada_por_que_no_podemos_vender_menos_horas_de_nuestro_tiempo.html