Búsquedas misóginas en Google: mucho que recorrer

Comparto una nota del blog http://www.dreig.eu

Vivimos en la Sociedad aumentada y aparecen en múltiples lugares indicadores de cuestiones que antes requerían de costosa investigación. Así es en el caso de la característica de autocompletar de Google, que cuando introducimos una palabra nos sugiere las que más frecuentemente acompañan las búsquedas.

El ejemplo que se está popularizando en la blogosfera anglo esta semana muestra la discriminación de la mujer aún existente. El tema es idea de los creativos de Ogiilvy & Mather Dubai y es publicada en primer lugar por UN Women (via Adweek):

Veamos los resultados, con la precaución de que se trata de una muestra estadounidense. Con el ánimo de aliviar este sesgo reproduzco el tema para España. No sé si no resulta aún peor…

¿Qué es lo que no debería la mujer (en EEUU)?

-Tener derechos
-Votar
-Trabajar
-Boxear

la mujer

¿Y qué es lo que tenemos que hacer?

-Ser puestas en nuestro sitio.
-Saber cuál es nuestro lugar.
-Ser controladas.
-Ser disciplinadas.

la mujer2

En España el tema “varía” del siguiente modo:

La mujer debe:

la mujer esp

La mujer no debe:

la mujer esp2

¿Asustados/as? Pues continuemos… que todo puede ir a peor:

¿Qué es lo que no podemos?

-Conducir
-Ser sacerdote
-Ser dignas de confianza
-Hablar en la iglesia

la mujer4

De nuevo aparece el susto si realizamos la búsqueda en otros ámbitos:

la mujer esp3

Por último, deberíamos tener claro lo que tenemos que hacer…

-Quedarnos en casa
-Ser esclavas
-Estar en la cocina
-No hablar en la iglesia

la mujer3

Eso en Norteamérica, porque en España….

la mujer esp5

Antes de indignarnos más, creo, deberíamos poner en perspectiva la metodología… ¿Quién realiza este tipo de búsquedas sobre lo que la mujer debe o no debe hacer? Probablemente los más machistas. El sesgo es evidente y creo que lo que demuestra es cuáles son los prejuicios aún existentes en el misógino acérrimo.

Curioso método y sorprendentes resultados, de todos modos

Fuente: http://www.dreig.eu/caparazon/2013/10/22/misoginia-google/

Actualmente, éstos son los resultados del día 14/05/2014:

la mujer debe

la mujer no debe

la mujer no puede

la mujer tiene que

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Machismo en el trabajo o el morbo de la secretaria

Comparto una nota del blog http://mujerteniasqueser.wordpress.com

Estoy un poco enfadada con un tema que quizá hace diez años no hubiera ni imaginado.

La historia comienza con que he tenido hoy una entrevista de trabajo para el puesto de scretariA. Y pongo la A en mayúscula por no ponerla a tamaño ochenta. SecretariA. Como podéis imaginar allí no estaba yo sola, sino unas veinte chicas más, entre las que se iban, las que venían y las que estábamos. Las había de todo tipo pero todas mujeres. No es la primera vez que me encuentro con esto: se desea una mujer para ser la que atienda las llamadas, para que sea la primera persona de contacto, jamás un hombre. ¿ Cuántos secretarios hay? Y es que ahora que lo pienso, yo, al menos, no he conocido a ninguno. No recuerdo llegar a un sitio y que sea un hombre quien me abra la puerta.

Quieren siempre una mujer, porque queda mejor. Pero digo yo ¿ y un hombre no puede hacer este mismo trabajo? ¿ O es que ellos no están igual de capacitados?

La secretaria que yo imagino

Total, que cuando viene el hombre que nos entrevista me siento como si estuviera en un casting porno. Sinceramente. No quiero decir con esto que haya sucedido nada extraño. Para nada. Todo ha sido cordial y normal, sin una palabra fuera de lugar. Es la situación en sí lo que me enfada. Me enfada que alguien pida sólo mujeres para un puesto de trabajo. Me jode que estemos todas allí, con nuestras falditas y lo voy a decir, con nuestros diplomas de licenciadas, esperando a que un hombre vea el ganado y decida con quien se queda. ¿ O soy yo la sensible? No lo sé, pero la situación me repatea.

¿ Qué se pasa por la cabeza de alguien cuando pone una oferta de secretaria para pedir exclusivamente mujeres? Pues primero de todo un machismo antiguo y anclado en los estereotipos de los años cincuenta de las oficinistas americanas de que la mujer es la que está al servicio del hombre. La cosa bonita que cuando la gente vea será agradable con ellos. Eso sí, en la oferta pone buena presencia.

Quizá sea porque el puesto de secretaria no ha sido sólo una cosa tradicionalmente femenina, sino que a la mujer se le puede pedir que sea esa persona al servicio de los demás, un trabajador que más allá de ser una persona al servicio de la empresa como otros, sea la persona que arregle cosas, la que más recados acepte, la que esté más subordinada a los demás. Porque a la secretaria cualquiera le puede pedir fotocopias, el café o  cualquier mierda. Pero a un hombre…. ¿ a un hombre no?

¿ Un hombre no podría ser secretario de esta oferta, por ejemplo? Un hombre con buena presencia, amable… no, es que verán ustedes, se presupone que la mujer ya va a ser amable con todo el mundo. Lo será porque está acostumbrada a complacer a los demás. Porque ya lo hace en su día a día, ya atiende a los demás, ya está acostumbrada a que la miren como algo bonito que dirá que sí cuando le llamen.

Total, que yo me he ido antes de tiempo porque estaba hasta el choto. Y es que sinceramente, me quería ir. Todo me estaba pareciendo deprimente. Quizá hace tiempo no hubiera caído en esto. Quizá no me hubiera dado cuenta de que qué hacemos allí las mujeres, por el mero hecho de ser mujeres, en un puesto donde sólo se piden mujeres pero porque es un puesto femenino. Luego me ha asaltado otro pensamiento: ¿ es que no le dirán a un hombre licenciado ser secretario porque es como “rebajarse” demasiado? En cambio, una mujer licenciada entenderá que ese puesto le viene como anillo al dedo porque está en su naturaleza. La mujer siempre ha sido secretaria, para regocijo de los empresarios babosos. Siempre ha sido la división de poder: el hombre por encima tiene a su “sirvienta” a una mujer. No quiero con esto desprestigiar la labor de la secretaria sino preguntarme por qué ese puesto está siempre dispuesto para una mujer y no para un hombre.

¿ La secretaria que ellos ven?

Así que recuerdo las razones más clásicas para que una mujer ocupe este lugar. ¿ O puede ser también que se considere que una mujer no tiene ambición y puede ser secretaria toda la vida pero un hombre, al tener más ambición no se conforme con un puesto similar? No lo sé, se aceptan apuestas.

Lo que me queda muy claro es que, mirad, yo no quiero pensar mal, pero a mí esto me ha sonado a “voy a ver quién está más buena” y luego ya si eso, la contrato. Porque para lo que nos han hecho hacer hoy, como lo hemos hecho y todo, no suena a otra cosa. Suena a esas secretarias que colmaban los despachos cuando los ordenadores no existían y todo se copiaba con papel de calcar sobre la máquina de escribir.

¿ Estaré paranoica o habré visto algo que queda oculto y que otras no ven? ¿ Soy tan sensible de sentirme así en una entrevista?

 

Fuente: http://mujerteniasqueser.wordpress.com/2013/07/31/machismo-en-el-trabajo-o-el-morbo-de-la-secretaria/

Maltratadas – Violencia de Género en las Relaciones de Pareja

Comparto una nota de http://www.pagina12.com.ar

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Maltratadas. Violencia de género en las relaciones de pareja (Aguilar) es el nuevo libro de la periodista de Página/12. Con prólogo de Eva Giberti, la autora reconstruye el mapa social sobre el que se edifica la violencia de los hombres hacia las mujeres y desarma las mitos que persisten en la sociedad: que “es cosa de pobres”, que “no hay que meterse”, que “sólo les pasa a las sumisas”, que “si no hay golpes, no es violencia”, entre otros. También analiza las respuestas, no siempre efectivas, que brinda el Estado a las víctimas. Aquí se reproduce parte del capítulo que refuta la creencia de que “los hombres son violentos por naturaleza”.

Juan nació en La Paz, Bolivia. Es ayudante de albañil. A principios de julio de 2013, Raquel, su pareja, le anunció que quería terminar la relación. Hacía seis años que convivían en una casilla de una de las villas de la Ciudad de Buenos Aires, con los dos hijos pequeños de ambos. Al escuchar la noticia, Juan reaccionó con violencia. Le ató las manos con sogas a la esquina de la cama durante media hora para impedir que se fuera, y la amenazó con un cuchillo advirtiéndole que, si lo dejaba, la iba a matar. Raquel no se fue.

A los pocos días, la vio conversando en su casa con un amigo del barrio y le pegó patadas en la cara, le dio golpes de puño y, después, tomó una soga y se la enrolló con fuerza en el cuello, sin dejarla respirar por unos minutos. Luego, Juan se subió sobre Raquel e intentó ahorcarla con las manos. No se detuvo ahí. Delante de los hijos la desvistió por la fuerza y la violó. Para que nadie notara las marcas que le había dejado en la cara, por tres días no la dejó salir de la casa.

Tres meses después, el 23 de octubre, la encontró charlando con dos amigos en su casa y volvió a atacarla con golpes de puño en el rostro. Ese mismo día, un rato más tarde, cuando quedaron solos, la empujó sobre la cama, le quitó la ropa, se colocó sobre ella sin dejar que pudiera moverse y volvió a abusar sexualmente de Raquel. Al día siguiente, discutieron. Ella insistía en que quería separarse. Juan la agarró con fuerza del brazo y le dijo: “Te voy a matar, volvé conmigo o vas a ver lo que te pasa”. Raquel sintió pánico y se fue de la casa. Regresó alrededor de las diez de la noche. Juan dijo que se iba a dormir a la casa de su hermana, pero sigilosamente regresó y se escondió detrás de la heladera. Y cuando Raquel se acercó, la agarró por sorpresa. Ella logró zafarse y salió a la calle. Juan la siguió y apoyándole un cuchillo en el abdomen, le exigió que regresara con él a la casa. Raquel empezó a gritar y logró que su pareja se fuera. A unos metros, Juan la miró fijo y le hizo un claro gesto –pasando un dedo por su cuello–, dándole a entender que se lo cortaría. El volvió ese día cerca de las once de la noche y Raquel, por temor, decidió irse a dormir a otro lado. Los hijos quedaron con Juan en la casa.

La sucesión de episodios de violencia estremece. ¿Por qué un hombre ejerce tanta violencia contra la mujer que dice amar? La pregunta es recurrente cuando se analizan estos casos y no deja de rondarme.

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