La vida social de los adolescentes en línea: reseña del libro #itscomplicated de @zephoria (danah boyd)

Comparto una nota publicada en http://manzanamecanica.org

 

danah boyd (ella lo escribe siempre en minúsculas) es una influyente investigadora que documenta en “It’s Complicated” el resultado de una década de trabajo. Su libro aborda una serie de aspectos de la relación entre adolescentes e Internet, incluyendo la identidad que construyen en línea, su percepción y prácticas respecto a la privacidad, su exposición a riesgos incluyendo el acoso en línea, su posible “adicción” a la tecnología, entre otros temas.

En gran medida, su libro es una respuesta a una serie de pánicos morales sobre el uso de Internet por parte de los adolescentes. ¿es Internet una forma de “escapar” de su propia identidad y realidad? ¿Actúan de forma temeraria exponiéndose ingenuamente a lascivos predadores sexuales? ¿Fomentan las redes sociales el acoso escolar? ¿Es Internet una “droga” de la cuál es necesario proteger a los niños?

La investigación de danah se basa en el mismo punto de partida de Joshua Meyrowitz en No Sense of Place (1986): las comunicaciones electrónicas constituyen un lugar. Los adolescentes son empujados a establecer sus relaciones en este lugar porque su acceso a otros lugares donde socializar, al menos en EEUU y en el mundo desarrollado, está muy restringido en comparación con generaciones anteriores:

Muchos adolescentes estadounidenses tienen una libertad geográfica limitada, menos tiempo libre, y más reglas. En muchas comunidades a lo largo de Estados Unidos, la era de poder andar libremente después de la escuela siempre y cuando volvieras a casa antes del anochecer se acabó haca mucho tiempo. La mayoría de los adolescentes están detenidos en casa hasta que son suficientemente mayores como para manejar por sí solos.

Para muchos adolescentes las redes sociales son el único espacio público donde pueden congregarse libremente.

Muchos adolescentes sólo pueden juntarse con amigos en las casas de sus amigos y sólo si los padres de alguien hacen de chófer. Los centros comerciales no les admiten como antes y son vistos por algunos padres como lugares peligrosos. Ni hablar de la calle o plazas públicas, que además en muchas comunidades no existen y en otras comunidades tienen toques de queda para adolescentes.

Las redes sociales no son solamente nuevos espacios públicos: para muchos adolescentes son el único espacio público donde pueden congregarse libremente. De ahí que interpretar su tiempo chateando en el teléfono o en el computador como una vía de escape de la realidad es profundamente erróneo. Para muchos, Internet es la única forma de estar con otros.

Depredadores sexuales

El libro analiza en detalle los nuevos riesgos que trae Internet para los adolescentes. En la discusión, danah se detiene en este anuncio: “A la lista de lugares donde se pueden encontrar depredadores sexuales, agregue éste”. El mensaje es claro: hay depravados que entran en la habitación de los niños a través del computador para hacerle daño. Pero hay varias razones por las cuales este mensaje es publicidad engañosa. Es verdad que muchos ataques contra niños ocurren en su habitación, pero no precisamente porque allí está el computador. La mayoría de los asaltos sexuales son perpetrados en casa y por gente que el niño conoce, familia o amigos de la familia. Además la estadística del pie del anuncio “uno de cada cinco niños recibe solicitudes sexuales en línea” ignora el hecho de que la amplia mayoría de esas solicitudes son hechas por otros menores de edad.

Los adolescentes que se exponen a riesgos en Internet tienden a ser de un cierto tipo bien definido:

Hay una fuerte correlación entre prácticas riesgosas en línea y problemas psico-sociales, problemas familiares, abuso de drogas y alcohol, y problemas en la escuela. En otras palabras, los adolescentes que tienen problemas día a día son los que buscan encuentros problemáticos en línea. En vez de poner a todos los jóvenes en riesgo, los medios sociales crean un nuevo sitio donde comportamientos riesgosos son visibles y jóvenes con problemas se involucran en nuevos tipos de actividades problemáticas.

Nativos digitales

Personalmente, uno de los capítulos que más disfruté del libro es donde estudia si los adolescentes son extremadamente hábiles con las nuevas tecnologías o no. Mi sospecha era que no, y el libro lo confirma. Muchos de los adolescentes que entrevistó no tienen las herramientas para interpretar la credibilidad del contenido que leen en línea. Por ejemplo, danah relata como una adolescente de 13 años (entre muchos otros) le explica por qué no hay que creer en Wikipedia pero sí en Google:

[Sus profesores] le han alentado a usar Google para buscar información. Le han dicho que Wikipedia tiene muchas inexactitudes porque cualquiera puede editarla. Como muchos de sus pares, [ella] lo ha interpretado como que todo lo que aparece en el primer resultado de búsqueda de Google debe ser verdad, si no, ¿por qué aparecería al comienzo? ¿Por qué Google lo recomendaría? Confía en el contenido de Google porque los adultos le han dicho que es un sitio en que se puede confiar. Va a Google como algo de la misma reputación que los libros de texto que le da su profesor. Wikipedia, por otra parte, no es confiable porque su profesor se lo dijo.

Además, ser joven parece no ser un factor determinante de las habilidades que cada uno tiene con la tecnología. Tener dinero sí lo es. Los adolescentes que tienen acceso a su propio computador y a un buen smartphone se manejan mejor que los adolescentes que usan el computador de la biblioteca y/o tienen un teléfono más básico. No es el tener acceso a tecnologías a una cierta edad lo que define “ser digital”, sino muchas otras variables incluyendo el simple hecho de tener acceso a la tecnología y a personas que nos ayuden a interpretar la tecnología de manera apropiada.


It’s Complicated” es un libro amplio en términos de los temas que cubre, pero sin caer en ser demasiado ambicioso. Cada tema es tratado en lo que yo considero un nivel suficiente de detalle y hay muchas referencias para profundizar. Me pareció además una mezcla muy bien balanceada de trabajo interpretativo y de campo. Si te interesan los medios sociales, este libro es de lectura extremadamente recomendada.

danah boyd: “It’s Complicated: The Social Lives of Networked Teens, Yale University Press, Febrero 2014. 296 páginas. Disponible también para descarga gratis en PDF.

Fuente: http://manzanamecanica.org/2014/03/la_vida_social_de_los_adolescentes_en_linea_resena_del_libro_itscomplicated_de_zephoria_danah_boyd.html

Maltratadas – Violencia de Género en las Relaciones de Pareja

Comparto una nota de http://www.pagina12.com.ar

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Maltratadas. Violencia de género en las relaciones de pareja (Aguilar) es el nuevo libro de la periodista de Página/12. Con prólogo de Eva Giberti, la autora reconstruye el mapa social sobre el que se edifica la violencia de los hombres hacia las mujeres y desarma las mitos que persisten en la sociedad: que “es cosa de pobres”, que “no hay que meterse”, que “sólo les pasa a las sumisas”, que “si no hay golpes, no es violencia”, entre otros. También analiza las respuestas, no siempre efectivas, que brinda el Estado a las víctimas. Aquí se reproduce parte del capítulo que refuta la creencia de que “los hombres son violentos por naturaleza”.

Juan nació en La Paz, Bolivia. Es ayudante de albañil. A principios de julio de 2013, Raquel, su pareja, le anunció que quería terminar la relación. Hacía seis años que convivían en una casilla de una de las villas de la Ciudad de Buenos Aires, con los dos hijos pequeños de ambos. Al escuchar la noticia, Juan reaccionó con violencia. Le ató las manos con sogas a la esquina de la cama durante media hora para impedir que se fuera, y la amenazó con un cuchillo advirtiéndole que, si lo dejaba, la iba a matar. Raquel no se fue.

A los pocos días, la vio conversando en su casa con un amigo del barrio y le pegó patadas en la cara, le dio golpes de puño y, después, tomó una soga y se la enrolló con fuerza en el cuello, sin dejarla respirar por unos minutos. Luego, Juan se subió sobre Raquel e intentó ahorcarla con las manos. No se detuvo ahí. Delante de los hijos la desvistió por la fuerza y la violó. Para que nadie notara las marcas que le había dejado en la cara, por tres días no la dejó salir de la casa.

Tres meses después, el 23 de octubre, la encontró charlando con dos amigos en su casa y volvió a atacarla con golpes de puño en el rostro. Ese mismo día, un rato más tarde, cuando quedaron solos, la empujó sobre la cama, le quitó la ropa, se colocó sobre ella sin dejar que pudiera moverse y volvió a abusar sexualmente de Raquel. Al día siguiente, discutieron. Ella insistía en que quería separarse. Juan la agarró con fuerza del brazo y le dijo: “Te voy a matar, volvé conmigo o vas a ver lo que te pasa”. Raquel sintió pánico y se fue de la casa. Regresó alrededor de las diez de la noche. Juan dijo que se iba a dormir a la casa de su hermana, pero sigilosamente regresó y se escondió detrás de la heladera. Y cuando Raquel se acercó, la agarró por sorpresa. Ella logró zafarse y salió a la calle. Juan la siguió y apoyándole un cuchillo en el abdomen, le exigió que regresara con él a la casa. Raquel empezó a gritar y logró que su pareja se fuera. A unos metros, Juan la miró fijo y le hizo un claro gesto –pasando un dedo por su cuello–, dándole a entender que se lo cortaría. El volvió ese día cerca de las once de la noche y Raquel, por temor, decidió irse a dormir a otro lado. Los hijos quedaron con Juan en la casa.

La sucesión de episodios de violencia estremece. ¿Por qué un hombre ejerce tanta violencia contra la mujer que dice amar? La pregunta es recurrente cuando se analizan estos casos y no deja de rondarme.

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