La vida social de los adolescentes en línea: reseña del libro #itscomplicated de @zephoria (danah boyd)

Comparto una nota publicada en http://manzanamecanica.org

 

danah boyd (ella lo escribe siempre en minúsculas) es una influyente investigadora que documenta en “It’s Complicated” el resultado de una década de trabajo. Su libro aborda una serie de aspectos de la relación entre adolescentes e Internet, incluyendo la identidad que construyen en línea, su percepción y prácticas respecto a la privacidad, su exposición a riesgos incluyendo el acoso en línea, su posible “adicción” a la tecnología, entre otros temas.

En gran medida, su libro es una respuesta a una serie de pánicos morales sobre el uso de Internet por parte de los adolescentes. ¿es Internet una forma de “escapar” de su propia identidad y realidad? ¿Actúan de forma temeraria exponiéndose ingenuamente a lascivos predadores sexuales? ¿Fomentan las redes sociales el acoso escolar? ¿Es Internet una “droga” de la cuál es necesario proteger a los niños?

La investigación de danah se basa en el mismo punto de partida de Joshua Meyrowitz en No Sense of Place (1986): las comunicaciones electrónicas constituyen un lugar. Los adolescentes son empujados a establecer sus relaciones en este lugar porque su acceso a otros lugares donde socializar, al menos en EEUU y en el mundo desarrollado, está muy restringido en comparación con generaciones anteriores:

Muchos adolescentes estadounidenses tienen una libertad geográfica limitada, menos tiempo libre, y más reglas. En muchas comunidades a lo largo de Estados Unidos, la era de poder andar libremente después de la escuela siempre y cuando volvieras a casa antes del anochecer se acabó haca mucho tiempo. La mayoría de los adolescentes están detenidos en casa hasta que son suficientemente mayores como para manejar por sí solos.

Para muchos adolescentes las redes sociales son el único espacio público donde pueden congregarse libremente.

Muchos adolescentes sólo pueden juntarse con amigos en las casas de sus amigos y sólo si los padres de alguien hacen de chófer. Los centros comerciales no les admiten como antes y son vistos por algunos padres como lugares peligrosos. Ni hablar de la calle o plazas públicas, que además en muchas comunidades no existen y en otras comunidades tienen toques de queda para adolescentes.

Las redes sociales no son solamente nuevos espacios públicos: para muchos adolescentes son el único espacio público donde pueden congregarse libremente. De ahí que interpretar su tiempo chateando en el teléfono o en el computador como una vía de escape de la realidad es profundamente erróneo. Para muchos, Internet es la única forma de estar con otros.

Depredadores sexuales

El libro analiza en detalle los nuevos riesgos que trae Internet para los adolescentes. En la discusión, danah se detiene en este anuncio: “A la lista de lugares donde se pueden encontrar depredadores sexuales, agregue éste”. El mensaje es claro: hay depravados que entran en la habitación de los niños a través del computador para hacerle daño. Pero hay varias razones por las cuales este mensaje es publicidad engañosa. Es verdad que muchos ataques contra niños ocurren en su habitación, pero no precisamente porque allí está el computador. La mayoría de los asaltos sexuales son perpetrados en casa y por gente que el niño conoce, familia o amigos de la familia. Además la estadística del pie del anuncio “uno de cada cinco niños recibe solicitudes sexuales en línea” ignora el hecho de que la amplia mayoría de esas solicitudes son hechas por otros menores de edad.

Los adolescentes que se exponen a riesgos en Internet tienden a ser de un cierto tipo bien definido:

Hay una fuerte correlación entre prácticas riesgosas en línea y problemas psico-sociales, problemas familiares, abuso de drogas y alcohol, y problemas en la escuela. En otras palabras, los adolescentes que tienen problemas día a día son los que buscan encuentros problemáticos en línea. En vez de poner a todos los jóvenes en riesgo, los medios sociales crean un nuevo sitio donde comportamientos riesgosos son visibles y jóvenes con problemas se involucran en nuevos tipos de actividades problemáticas.

Nativos digitales

Personalmente, uno de los capítulos que más disfruté del libro es donde estudia si los adolescentes son extremadamente hábiles con las nuevas tecnologías o no. Mi sospecha era que no, y el libro lo confirma. Muchos de los adolescentes que entrevistó no tienen las herramientas para interpretar la credibilidad del contenido que leen en línea. Por ejemplo, danah relata como una adolescente de 13 años (entre muchos otros) le explica por qué no hay que creer en Wikipedia pero sí en Google:

[Sus profesores] le han alentado a usar Google para buscar información. Le han dicho que Wikipedia tiene muchas inexactitudes porque cualquiera puede editarla. Como muchos de sus pares, [ella] lo ha interpretado como que todo lo que aparece en el primer resultado de búsqueda de Google debe ser verdad, si no, ¿por qué aparecería al comienzo? ¿Por qué Google lo recomendaría? Confía en el contenido de Google porque los adultos le han dicho que es un sitio en que se puede confiar. Va a Google como algo de la misma reputación que los libros de texto que le da su profesor. Wikipedia, por otra parte, no es confiable porque su profesor se lo dijo.

Además, ser joven parece no ser un factor determinante de las habilidades que cada uno tiene con la tecnología. Tener dinero sí lo es. Los adolescentes que tienen acceso a su propio computador y a un buen smartphone se manejan mejor que los adolescentes que usan el computador de la biblioteca y/o tienen un teléfono más básico. No es el tener acceso a tecnologías a una cierta edad lo que define “ser digital”, sino muchas otras variables incluyendo el simple hecho de tener acceso a la tecnología y a personas que nos ayuden a interpretar la tecnología de manera apropiada.


It’s Complicated” es un libro amplio en términos de los temas que cubre, pero sin caer en ser demasiado ambicioso. Cada tema es tratado en lo que yo considero un nivel suficiente de detalle y hay muchas referencias para profundizar. Me pareció además una mezcla muy bien balanceada de trabajo interpretativo y de campo. Si te interesan los medios sociales, este libro es de lectura extremadamente recomendada.

danah boyd: “It’s Complicated: The Social Lives of Networked Teens, Yale University Press, Febrero 2014. 296 páginas. Disponible también para descarga gratis en PDF.

Fuente: http://manzanamecanica.org/2014/03/la_vida_social_de_los_adolescentes_en_linea_resena_del_libro_itscomplicated_de_zephoria_danah_boyd.html

Desprincesación. Una mirada desde la literatura y la Educación Sexual Integral

Comparto una nota de Habíaunaveztruz

En relación a los textos literarios y la Educación Sexual Integral, otra de las temáticas que abordamos en la escuela Ameghino durante 2012, fue lo que denominamos “desprincesación”. La desprincesación apunta a des-princesar, es decir a poner en cuestión la representación cultural de la princesa, en tanto estereotipo de género y  la posibilidad de interrogarnos acerca de este “ideal femenino” que conforma un verdadero modelo para las niñas.

Para ello, trabajamos en conjunto con la Prof. Beatriz Argiroffo y las docentes de Nivel Inicial y Primer Ciclo. Encontramos textos con una mirada develadora y crítica por parte de sus autoras, que retratan a princesas rodeadas de ejércitos de sirvientes, que no actúan autónomamente, encapsuladas en castillos, alejadas del mundo real, sujetas al deseo de otros e inhabilitadas para muchas cosas, por ejemplo, jugar.  Lo valioso también reside en los “clicks” y giros que van teniendo las historias, inspiradas en valores de emancipación y justicia, en ruptura con los mandatos. Los cuentos que elegimos:

  • “Había una vez una princesa”, de Graciela Montes y Elena Torres.
  • “¿Está lista la princesa?”, de Graciela Repún, Florencia Esses y Valeria Cis.
  • “Historia de una Princesa, su papá y el Príncipe Kinoto”, de María Elena Walsh.

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Reflexionamos sobre el rol de las princesas, las existencias subalternas que las rodean, las situaciones planteadas y los modos en que se rompe con lo establecido. esta-lista-la-princesa-interiorFundamentalmente lo hicimos a partir de la narración (también puede utilizarse el audio, en el caso del cuento de M.E. Walsh, con su propia voz), la lectura de las imágenes (en el caso del libro-álbum ¿Está lista la princesa? los chicos y chicas van mirando las ilustraciones bellas y repletas de detalles mientras escuchan el relato), el debate a partir de interrogantes (uno de los cuentos está directamente estructurado en base a preguntas además) y la dramatización. Ésta última, en particular, resultó una experiencia muy rica y lúdica para las niñas y los niños que rotaban para hacer de princesa y lxs diferentes sirvientxs que bañaban, vestían, peinaban, daban de comer, etc., encontrando las palabras para esos diálogos.

A continuación, el cuento de Walsh, que forma parte de “Cuentopos de Gulubú” y su versión, en video.

Historia de una Princesa, su papá y el Príncipe Kinoto Fukasuka
Esta es la historia de una princesa, su papá, una mariposa y el Príncipe Kinoto Fukasuka.
Sukimuki era una princesa japonesa. Vivía en la ciudad de Siu Kiu, hace como dos mil años, tres meses y media hora.

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En esa época, las princesas todo lo que tenían que hacer era quedarse quietitas. Nada de ayudarle a la mamá a secar los platos. Nada de hacer mandados. Nada de bailar con abanico. Nada de tomar naranjada con pajita. princesa sukimokiNi siquiera ir a la escuela. Ni siquiera sonarse la nariz. Ni siquiera pelar una ciruela. Ni siquiera cazar una lombriz. Nada, nada, nada. Todo lo hacían los sirvientes del palacio: vestirla, peinarla, estornudar por… –atchís–, por ella, abanicarla, pelarle las ciruelas. ¡Cómo se aburría la pobre Sukimuki!princesa sukimoki 2
Una tarde estaba, como siempre, sentada en el jardín papando moscas, cuando apareció una enorme Mariposa de todos colores. Y la Mariposa revoloteaba, y la pobre Sukimuki la miraba de reojo porque no le estaba permitido mover la cabeza.
–¡Qué linda mariposapa! –murmuró al fin Sukimuki, en correcto japonés.
Y la Mariposa contestó, también en correctísimo japonés:

–¡Qué linda Princesa! ¡Cómo me gustaría jugar a la mancha con usted, Princesa!
–Nopo puepedopo –le contestó la Princesa en japonés.
–¡Cómo me gustaría a jugar a escondidas, entonces!
–Nopo puepedopo –volvió a responder la Princesa haciendo pucheros.
–¡Cómo me gustaría bailar con usted, Princesa! –insistió la Mariposa.
–Eso tampococo puepedopo –contestó la pobre Princesa.
Y la Mariposa, ya un poco impaciente, le preguntó:
–¿Por qué usted no puede hacer nada?
–Porque mi papá, el Emperador, dice que si una Princesa no se queda quieta, quieta, quieta como una galleta, en el imperio habrá una pataleta.
–¿Y eso por qué? –preguntó la Mariposa.
–Porque sípi –contestó la Princesa–, porque las Princesas del Japonpón debemos estar quietitas sin hacer nada. Si no, no seríamos Princesas. Seríamos mucamas, colegialas, bailarinas o dentistas, ¿entiendes?
–Entiendo –dijo la Mariposa–, pero escápese un ratito y juguemos. He venido volando de muy lejos nada más que para jugar con usted. En mi isla, todo el mundo me hablaba de su belleza.
A la Princesa le gustó la idea y decidió, por una vez, desobedecer a su papá.
Salió a correr y bailar por el jardín con la Mariposa.
En eso se asomó el Emperador al balcón y al no ver a su hija armó un escándalo de mil demonios.
–¡Dónde está la Princesa! –chilló.
Y llegaron todos sus sirvientes, sus soldados, sus vigilantes, sus cocineros, sus lustrabotas y sus tías para ver qué le pasaba.
–¡Vayan todos a buscar a la Princesa! –rugió el Emperador con voz de trueno y ojos de relámpago.
Y allá salieron todos corriendo y el Emperador se quedó solo en el salón.
–¡Dónde estará la Princesa! –repitió.
Y oyó una voz que respondía a sus espaldas:
–La Princesa está de jarana donde se le da la gana.
El Emperador se dio vuelta furioso y no vio a nadie. Miró un poquito mejor, y no vio a nadie. Se puso tres pares de anteojos y, entonces sí, vio a alguien. Vio a una mariposota sentada en su propio trono.
–¿Quién eres? –rugió el Emperador con voz de trueno y ojos de relámpago.
Y agarró un matamoscas, dispuesto a aplastar a la insolente Mariposa.
Pero no pudo.
¿Por qué?
Porque la Mariposa tuvo la ocurrencia de transformarse inmediatamente en un Príncipe. Un Príncipe buen mozo, simpático, inteligente, gordito, estudioso, valiente y con bigotito.

El Emperador casi se desmaya de rabia y de susto.
–¿Qué quieres? –le preguntó al Príncipe con voz de trueno y ojos de relámpago.
–Casarme con la Princesa –dijo el Príncipe valientemente.
–¿Pero de dónde diablos has salido con esas pretensiones?
–Me metí en tu jardín en forma de mariposa –dijo el Príncipe– y la Princesa jugó y bailó conmigo. Fue feliz por primera vez en su vida y ahora nos queremos casar.
–¡No lo permitiré! –rugió el Emperador con voz de trueno y ojos de relámpago.
–Si no lo permites, te declaro la guerra –dijo el Príncipe sacando la espada.
–¡Servidores, vigilantes, tías! –llamó el Emperador.
Y todos entraron corriendo, pero al ver al Príncipe empuñando la espada se pegaron un susto terrible.
A todo esto, la Princesa Sukimuki espiaba por la ventana.
–¡Echen a este Príncipe insolente de mi palacio! –ordenó el Emperador con voz de trueno y ojos de relámpago.
Pero el Príncipe no se iba a dejar echar así nomás.
Peleó valientemente contra todos. Y los vigilantes se escaparon por una ventana. Y las tías se escondieron aterradas debajo de la alfombra. Y los cocineros se treparon a la lámpara.

Cuando el Príncipe los hubo vencido a todos, preguntó al Emperador:
–¿Me deja casar con su hija, sí o no?
–Está bien –dijo el Emperador con voz de laucha y ojos de lauchita–. Cásate, siempre que la Princesa no se oponga.
El Príncipe fue hasta la ventana y le preguntó a la Princesa:
–¿Quieres casarte conmigo, Princesa Sukimuki?
–Sípi –contestó la Princesa entusiasmada.
Y así fue como la Princesa dejó de estar quietita y se casó con el Príncipe Kinoto Fukasuka. Los dos llegaron al templo en monopatín y luego dieron una fiesta en el jardín. Una fiesta que duró diez días y un enorme chupetín. Así acaba, como ves, este cuento japonés.

M. E. Walsh, en “Cuentopos de Gulubú”. 

El video del cuento relatado por María Elena Walsh puede encontrarse en

http://youtu.be/AcqlTCeaoh8

Fuente: http://udlerlorena.wordpress.com/2013/06/02/desprincesacion-una-mirada-desde-la-literatura-y-la-educacion-sexual-integral/

Cómo enseñar a leer a mi hijo / hija

Comparto una nota de Educación – UnComo.com

Cómo enseñar a leer a mi hijo / hija

Cómo enseñar a leer a mi hijo / hija

El reconocimiento de las palabras es una faceta muy importante de la lectura y gracias a este acceso a la lectura, damos a nuestros hijos una autonomía personal muy grande. Desde casa podemos enseñar a leer a nuestro hijo/a y disfrutar de la experiencia de descubrir el mundo de la lectura; la recomendación general es empezar cuando el niño tenga alrededor de dos años. Y la regla principal para que esta actividad funcione y sea útil es la paciencia. Desde unComo, te mostramos algunos trucos básicos sobre cómo enseñar a leer a tu hijo.

Instrucciones

En primer lugar, se recomienda utilizar libros con muchas ilustraciones, que se deberán ir explicando. El siguiente paso será el uso de libros con dibujos y letras unidas formando sílabas y finalmente libros con dibujos y con una o dos palabras.

Sobre todo deberemos buscar cuentos y libros que motiven al niño/a y le entusiasmen. La actitud del pequeño será primordial y, ante todo, debemos conseguir que tenga ganas de aprender a leer.

Asimismo, se pueden usar tarjetas y un rotulador grueso para escribir los nombres de los objetos de la casa y etiquetarlos: silla, mesa, cama, lavabo, etc. Así el niño se familiarizará con las palabras.

Los niños imitan a sus padres: si ven que sus padres leen, ellos también querrán hacerlo. Esta será una de las principales premisas para fomentar la lectura infantil, deberás predicar con el ejemplo.

También es muy útil leer diariamente cuentos a los niños, primero el padre o madre y después pedirle al niño que lo cuente él. Aunque no sepa leer lo interpretará a su manera.

Cuando ya empiece a saber leer, será bueno decir al niño lo que aparece escrito en cualquier elemento de su entorno: panel publicitario, revista, caja de cereales, etc. Así se fomenta su curiosidad y llegará el día en que diga: ¿Qué pone aquí?.

Si deseas leer más artículos parecidos a cómo enseñar a leer a mi hijo / hija, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Educación desde casa.

Necesitas

  • Libros
  • Cuentos

Consejos

  • Si leemos a nuestros hijos, conseguiremos que estos muestren interés en la lectura.
  • El interés y la motivación son una parte muy importante en la adquisición de cualquier habilidad.

Sigue leyendo: http://educacion.uncomo.com/articulo/como-ensenar-a-leer-a-mi-hijo-hija-708.html#ixzz2p0iAwoC5

Novelas y escritos de Tolstoy disponibles online gracias al trabajo colaborativo

Comparto una nota del Blog Manzana Mecánica

Fyokla Tolstaya, periodista y tataranieta del escritor León Tolstoy, cuenta en el New Yorker los resultados de un proyecto de transformación de los escritos de Tolstoy en un formato electrónico fácil de leer para Ipads, E-readers y Kindle. Para esto, era necesario realizar correcciones de prueba que identificaran cualquier error en el traspaso de formatos, tarea complicada y monetariamente costosa.

Sin embargo, gracias al trabajo de alrededor de tres mil voluntarios rusos, de distintas disciplinas y ocupaciones, gran parte de la obra del escritor estará disponible online y de forma gratuita.

Se trata de un ejercicio de crowdsourcing, en que se invitó a voluntarios para trabajar en la corrección de pruebas de alrededor de 46.800 páginas de la obra de Tolstoy. Como señala el citado artículo, Tolstaya esperaba encontrar voluntarios suficientes para realizar la primera ronda de correcciones en seis meses. Sin embargo, en unos pocos días, alrededor de 3.000 rusos se ofrecieron como voluntarios para trabajar en el proyecto, terminando el trabajo en tan solo cuarenta días.

Se recurrió a la opción de crowdsourcing porque se quería poner la obra de Tolstoy a disposición de los lectores de forma gratuita. El trabajo de corrección de pruebas es costoso, y por lo tanto, no habría permitido poner la obra online y con descarga gratis. Esto, de acuerdo a Tolstaya, hubiera ido contra los principios del escritor, quién señaló “no necesito dinero por mi trabajo. Quiero entregar mi trabajo a la gente”

El artículo completo, que cuenta detalles del proyecto y presenta la experiencia de algunos de los voluntarios que trabajaron en él, puede ser leído aquí. Los libros estarán disponibles en tolstoy.ru; por ahora sólo en ruso pero la versión en inglés está en construcción.

Fuente: http://manzanamecanica.org/2013/10/novelas_y_escritos_de_tolstoy_disponibles_online_gracias_al_trabajo_colaborativo.html

Literatura Psicoactiva – Eduardo Galeano

Encontré en el blog Literatura Psicoactiva, todos los libros de Eduardo Galeano en formato PDF para descargar y disfrutar. Este blog comparte documentos de otros autores también interesantes, por lo que es altamente recomendable. No duden en visitarlo.

Transcribo el post:

Eduardo Galeano

Eduardo Galeano, en él conviven el periodismo, el ensayo y la narrativa, siendo ante todo un cronista de su tiempo, certero y valiente, que ha retratado con agudeza la sociedad contemporánea, penetrando en sus lacras y en sus fantasmas cotidianos. Lo periodístico vertebra su obra de manera prioritaria. De tal modo que no es posible escindir su labor literaria de su faceta como periodista comprometido.

Se inició en el periodismo a los catorce años, en el semanario socialista El Sol, en el que publicaba dibujos y caricaturas políticas que firmaba como “Gius”. Posteriormente fue jefe de redacción del semanario Marcha y director del diario Época. En 1973 se exilió en Argentina, donde fundó la revista Crisis, y en 1976 continuó su exilio en España. Regresó a Uruguay en 1985, cuando Julio María Sanguinetti asumió la presidencia del país por medio de elecciones democráticas. Posteriormente fundó y dirigió su propia editorial (El Chanchito), publicando a la vez una columna semanal en el diario mexicano La Jornada. Desde entonces reside, en su Montevideo natal donde sigue haciendo su literatura y su periodismo de marcado tinte político.

Con “Las Venas Abiertas de América Latina” (1971), logró su obra más popular y citada, condenando la opresión de un continente a través de páginas brutalmente esclarecedoras que se sumergen en la amargura creciente y endémica de América Latina. Esta obra ha sido traducida a dieciocho idiomas y mereció encendidos elogios desde diversos sectores. El escritor alemán Heinrich Böll, Premio Nobel de Literatura en 1972 y autor de “Opiniones de un payaso”, obra clave de la literatura contemporánea, llegó a expresar a propósito de la obra de Galeano que pocas obras en los últimos tiempos le habían conmovido tanto.

1973 – Vagamundo

Fuente: http://literaturapsicoactiva.blogspot.com.ar/2013/10/eduardo-galeano.html

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Utopía

Utopía de Pía Silvestre

“Ella está en el horizonte
me acerco dos pasos,
ella se aleja dos pasos,
camino diez pasos y
ella se aleja diez pasos mas allá.
Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.
¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar.”

Eduardo Galeano

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El copyright hace desaparecer libros y música ─ estudio Universidad de Illinois

Comparto una nota de http://manzanamecanica.org

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Tae nos envió este pre-print recién publicado que estudia el efecto del copyright sobre la disponibilidad de libros y música. El autor es Paul J. Heald, actualmente en la Escuela de Derecho de la Universidad de Illinois.

El estudio analiza 2.300 libros nuevos a la venta en Amazon.com, y muestra que hay tres veces más libros publicados inicialmente en 1850 a la venta comparado con libros de 1950. ¿Por qué? Este artículo presenta nuevos datos sobre cómo el copyright afecta la disponibilidad de libros.

Muchos libros no aparecen en las estanterías de Amazon hasta que expira su copyright. En la página 15 del paper aparece una versión actualizada [en la foto] de un gráfico que demuestra este problema de manera muy clara. Este estudio demuestra claramente de que el argumento de que “sin copyright no hay incentivo para imprimir un libro” es completamente falaz. Al contrario, en la mayoría de estos casos el copyright es exactamente lo que impide que los libros estén disponibles para la venta.

También la música

El estudio también estudia la disponibilidad en Youtube de canciones que llegaron a ser número 1 en los rankings de pop de EE.UU., Francia, y Brasil entre 1930 y 1960. Cada vídeo es analizado en términos de la identidad de quien subió el vídeo, el tipo de vídeo, el número de visitas, la fecha en que fue subido, y si existe monetización.

El análisis de los datos demuestra que el sistema de salvaguardas de la DMCA, tal como es aplicado en YouTube, permite mantener algún nivel de acceso a canciones antiguas permitiendo que aquéllos que poseen las copias (mayoritariamente, infractores) se comuniquen relativamente a bajo costo con dueños de copyright para satisfacer un mercado de potenciales auditores.

Heald, Paul J.: How Copyright Makes Books and Music Disappear (and How Secondary Liability Rules Help Resurrect Old Songs) 5 de julio de 2013, pre-print disponible en SSRN.

Fuente: http://manzanamecanica.org/2013/07/el_copyright_hace_desaparecer_libros_y_musica_estudio_universidad_de_illinois.html

A pesar de los esfuerzos de la industria del copyright, ¡los ciegos de todo el mundo podrán leer!

Comparto una nota muy interesante del blog http://manzanamecanica.org

(Niño chileno leyendo Papelucho en Braille)Desde hace 5 años que en la OMPI (Organización Mundial de Propiedad Intelectual) se debate un tratado para permitir la creación de libros para ciegos. Actualmente, se requiere la autorización expresa del titular del copyright de una obra para poder crear un libro para ciegos (por ejemplo en Braille o como audiolibro), lo que en la práctica significa que estos libros sólo existen cuando hay una ganancia comercial de por medio.

Las consecuencias son desastrosas. En los países en desarrollo, menos del 1% de los libros están disponibles en formato accesible, y menos del 5% en los países desarrollados.

En España la organización ONCE tiene más de 100.000 libros en castellano traducidos a sistema Braille, mientras que las bibliotecas especializadas en Colombia, Nicaragua, México, Uruguay y Chile tienen 9.000 libros en total, entre todas ellas (como Papelucho, el libro que lee el niño de la foto). Los libros que tiene ONCE podrían ser reproducidos inmediatamente en los países de latinoamérica, pero hacerlo es ilegal de acuerdo a las actuales leyes de copyright. Las bibliotecas de cada país de América Latina tienen que repetir separadamente el mismo esfuerzo que ya realizó ONCE, y está claro que no tienen los fondos para hacerlo.

El tratado [texto consolidado del 22 de junio de 2013] busca ser lo más amplio posible, y considerar cualquier formato para el material. El caso más obvio es un libro o una ilustración impresa. Pero una película o un vídeo educacional también podría haber sido considerado parte del tratado, por ejemplo entregando una descripción en Braille de lo que está sucediendo en la pantalla, para que la persona pueda escuchar la narración y al mismo tiempo entender lo que está sucediendo.

¿Quiénes se opusieron?

Como era de esperarse, la industria del entretenimiento estadounidense ha torpedeado el acuerdo desde sus inicios. KEI ha documentado a través de 142 páginas de e-mails cómo la MPAA (el lobby de la industria del cine) consiguió que la oficina de Propiedad Intelectual estadounidense actuara a través de sus embajadas para evitar que el tratado incluya usos justos. The Guardian ilustraba en un artículo la situación por la que pasaba el tratado en los últimos días de su negociación:

muchos delegados de países en desarrollo están preocupados porque las excepciones al copyright en el tratado final serán tan complejas que las harán virtualmente inútiles para la gente ciega o con impedimentos visuales en el sur global.

Knowledge Ecology International (KEI), una organización sin fines de lucro con sede en Washington y Ginebra, identificó una lista de las empresas que trabajaron en contra de este tratado. La lista incluye a General Electric, Disney, Viacom, Exxon Mobil, y Caterpillar, estas últimas preocupadas de que introducir excepciones para ciegos en temas de derecho de autor, podría abrir la puerta para que se introdujeran excepciones en temas de patentes que beneficiaran a personas con discapacidad.

El resultado

El tratado fue finalmente aprobado en Marruecos esta semana. KEI considera que en la versión final del tratado prevalecieron los puntos principales que benefician el acceso al conocimiento:

Hay algunas áreas donde el tratado podría haber sido mejor, pero los negociadores de EE.UU. y Europa respondieron notablemente a los lobbies de la industria editorial. Pero, el resultado muestra un cambio en el poder de las negociaciones globales sobre derechos de propiedad intelectual. EE.UU. y Europa fallaron en su intento de bloquear o hacer inefectivo el tratado. Los países en desarrollo formaron fuertes lazos con varios países independientes como Australia, Canadá, Suiza e incluso Japón para mover el tratado en una dirección positiva.

¡Felicitaciones a los que trabajaron cinco años para conseguir este acuerdo!

 

Fuente: http://manzanamecanica.org/2013/06/a_pesar_de_los_esfuerzos_de_la_industria_del_copyright_los_ciegos_de_todo_el_mundo_podran_leer.html

Me caigo y me levanto – Cortázar

 

Me caigo y me levanto

Nadie puede dudar de que las cosas recaen,
un señor se enferma y de golpe un miércoles recae
un lápiz en la mesa recae seguido
las mujeres, cómo recaen
teóricamente a nada o a nadie se le ocurriría recaer
pero lo mismo está sujeto
sobre todo porque recae sin conciencia
recae como si nunca antes
un jazmín para dar un ejemplo perfumado
a esa blancura
¿de dónde le viene su penosa amistad con el amarillo?
el mero permanecer ya es recaída
es jazmín entonces
y no hablemos de las palabras
esas recayentes deplorables
y de los buñuelos fríos que son la recaída clavada
contra lo que pasa, se impone pacientemente la rehabilitación
en lo más recaído hay algo que siempre pugna por rehabilitarse
en el hongo pisoteado, en el reloj sin cuerda
en los poemas de Pérez, en Pérez
todo recayente tiene ya en sí un rehabilitante
pero el problema, para nosotros lo que pensamos nuestra vida
es confuso y casi infinito
un caracol segrega y una nube aspira
seguramente recaerán
pero una compensación ajena a ellos los rehabilita
los hace treparse poco a poco a lo mejor de si mismos
antes de la recaída inevitable
pero nosotros tía ¿cómo haremos?
¿cómo nos daremos cuenta de que hemos recaído
si por la mañana estamos tan bien
tan café con leche
y no podemos medir hasta donde hemos recaído en el sueño
o en la ducha
y si sospechamos lo recadente de nuestro estado
¿cómo nos rehabilitaremos?
hay quienes recaen al llegar a la cima de una montaña
al terminar su obra maestra
al afeitarse sin un solo tajito
no toda recaída va de arriba abajo
porque arriba y abajo no quieren decir gran cosa
cuando ya no se sabe donde se está
probablemente Icaro creía tocar el cielo
cuando se hundió en el mar …. y
dios te libre de una zambullida tan mal preparada
tía ¿cómo nos rehabilitaremos?
hay quien ha sostenido que la rehabilitación
sólo es posible alterándose
pero olvidó que toda recaída es una desalteración
una vuelta al barro de la culpa
perfecto!
somos lo más que somos porque nos alteramos
salimos del barro en busca de la felicidad
y la conciencia y los pies limpios
un recayente es entonces un desalterante
de donde se sigue que
nadie se rehabilita sin alterarse
pretender la rehabilitación alterandose es una triste redundancia
nuestra condición es la recaída y la desalteración
y a mi me parece que un recayente debería rehabilitarse de otra manera
que por lo demás ignoro
No solamente ignoro eso
sino que jamás he sabido en qué momento
mi tía o yo recaemos
¿cómo rehabilitarnos entonces si a lo mejor no hemos recaído todavía?
y la rehabilitación nos encuentra ya rehabilitados
Tía, no será esa la respuesta ahora que lo pienso…
Hagamos una cosa:
Usted se rehabilita y yo la observo
varios días seguidos
digamos, una rehabilitación continua
usted está todo el tiempo rehabilitándose y yo la observo
o al revés si prefiere
pero a mí me gustaría que empezara usted
porque soy modesto y buen observador
de esa manera si yo recaigo en los intervalos de mi rehabilitación
mientras usted no le da tiempo a la recaída
y se rehabilita como en un cine continuado
al cabo poco nuestra diferencia será enorme
Usted estará tan por encima que dará gusto
entonces yo sabré que el sistema ha funcionado
y empezaré a rehabilitarme furiosamente
pondré el despertador a las tres de la mañana
suspenderé mi vida conyugal
y las demás recaídas que conozco
para que, sólo queden las que no conozco
y a lo mejor poco a poco un día estaremos otra vez juntos tía
y será tan hermoso decir…
ahora nos vamos al centro y nos compramos un helado
el mío todo de frutilla
y el de usted con chocolate y un bizcochito.

Fuente: http://www.literaberinto.com/CORTAZAR/caigoymelevanto.htm

La abuela que odiaba a los gatos

Comparto un cuento publicado en http://unpuntoaparte.wordpress.com

A continuación encuentras un muy buen cuento de Andrés Indaburu, publicado originalmente en las Apostillas a la Venganza. Buen provecho.

La abuela que odiaba a los gatos

Mi abuela odiaba a los gatos. A mí siempre me han gustado.

Cuando nuestros padres nos trajeron de regreso a un país que eramos demasiado jóvenes para recordar, nadie habló de los motivos de nuestra partida. Pero habíamos vivido cuatro años en México por alguna razón de fuerza mayor y no fue sino hasta que regresamos a Bolivia que escuchamos por primera vez las palabras desaparecido, preso político, represión y dictadura.

La primera en encontrar empleo fue la mamá, y nos pensionamos en un restaurante del Prado. Luego el papá encontró trabajo y pudimos ir al cine los sábados. Después nos mudamos a un piso en la 6 de Agosto junto a un snack que vendía unos donuts y helados de máquina que no estaban nada mal. Pero hasta que eso fue posible, tuvimos que vivir con la abuela en una casa vieja con las paredes pintadas de verde y el piso embaldosado. Un lugar refrescante y sombreado de haber estado en Macondo, pero insoportable para el clima de La Paz.

Cuando regresábamos a ese congelador gigante después de haber memorizado fechas de derrotas y nombres de mártires en el colegio, nos pasábamos la tarde contando los minutos para que la mamá regresara de la oficina y correr a envolvernos en los flecos de su ruana, aspirando ansiosamente su perfume a cosa viva.

Siempre nos traía algún regalo. Normalmente papas fritas. Nunca sentí tanta felicidad como cuando recibía una de esas bolsas blancas de plástico grueso decoradas con alguna caricatura que luego recortábamos y guardábamos en una vieja caja de zapatos North Star. ¡Qué lejos estaban los sonidos juguetones y los colores vivos de la Gran Tenochtitlán! Mis padres habían sobrevivido al exilio sin que nos diéramos cuenta de la suerte que habíamos tenido. Pero ahora estábamos obligados a vivir lejos de mi barrio y mi ciudad, y nos habían puesto de niñera a la momia de Guanajuato. Los niños no tienen bagaje ideológico para soportar esas cosas. Simplemente se amargan, se cabrean y lloran cuando nadie les está mirando.

II

Una tarde, en un torpe intento de hacerme un regalo,  la abuela me dio una cartuchera que me iba demasiado grande y  no iba en la cadera sino debajo de la axila. Sin saberlo, la abuela me había regalado una sobaquera de verdad que algun compañero falangista se dejó olvidada. Porque además de ultracatólica, la abuela había sido facha. En su sótano podías encontrar cartuchos vacíos y ejemplares de La Antorcha mordisqueados por ratones. Era imposible mirar el Monstruo Milton en la tele porque siempre tenías un ojo puesto en algún Cristo cuzqueño abierto en canal a latigazos o alguna virgen con el corazón atravesado por siete sables. O en ese pobre Niño Dios de cera que alguien se dejó al sol por accidente, dejándolo desfigurado y temible, como el anticristo sonriente de algún Belén infernal.

Todo ese arsenal de imágenes invadían mis sueños, aunque intentase pensar en algo bonito para no enloquecer de terror: En mis papás, en los domingos en el Laikakota, en la virgen María, en el niño Jesús, en el Chavo del ocho, en el pato Saturnino. Pero nada funcionaba, y los miedos no se evaporaban con el amanecer.

Por las tardes, mi abuela recibía visitas. Casi siempre alguna beata como ella. Enfermas de cataratas, seniles o faltas de yodo con enormes tumores colgándoles del cuello. Con parientes en la cárcel, con problemas de dinero. Daba igual el día que fuera, sentarse a tomar el té con mi abuela y sus protegidas era asistir a la parada de los monstruos.

III

Una tarde, mirando Cajón de Juguetes, esperando a que empezara Sankuokai, vi por la tele a un afable alemán tejiendo un jersey para uno de sus hijos y me entró la curiosidad por aprender a tejer. Ese domingo aproveché para preguntarle a la ahijada de mi abuela si quería enseñarme a tejer y ella me dijo que le pidiera unos palillos prestados a mi abuela y me enseñaría con mucho gusto.

El cabreo de la momia fue monumental.

Me gritó durante casi cuatro horas frente a todo el mundo. Me dijo que esas eran cosas de mujeres. Que los hombres no podían aprender a tejer. Que si lo que quería era convertirme en mujer ya podía empezar a ponerme la ropa de mi hermana. Que lo que me hacía falta era recibir una tanda de correazos para que se me quitaran esas ideas de invertido. Todavía puedo sentir cómo caían mis lágrimas en el ají de fideos que luego tuve que tragarme frío, mientras mi abuela daba rienda suelta a un furor del todo innecesario, sin que uno solo de entre todos mis parientes alzara un dedo para defenderme.

Vieja bruja.

IV

La abuela fue hija natural de una terrateniente paceña de alta cuna y algún hijo de puta alemán que la dejó preñada y luego la abandonó.

Los únicos regalos que recibió durante su niñez fueron un vestido nuevo por navidad y otro por su cumpleaños.

Cuando la bisabuela volvió a casarse y tuvo una hija como Dios manda, mi abuela tuvo que cuidar de su media hermana y verla brillar envuelta en sedas y vestidos nuevos hasta que se la llevó un maravilloso marido con quien partió a Buenos Aires y no se supo más de ellos. Dicen que mi abuela estaba enamorada de él.

Se casó dos veces, y en ambas ocasiones enviudó a los pocos años. A los veinte años ya era viuda de guerra. Sacó adelante a tres hijas dando clases de corte y confección. Fumó dos paquetes al día hasta que perdió los dientes y dejó de fumar gracias a su obstinación y unos ingresos que no le permitían costearse ningún vicio si lo que quería era poner comida en la mesa. Se echó un par de canas al aire. Bailaba tango y charleston y en sus fotos de joven no estaba nada mal.

Una tarde le pregunté, solo por preguntar algo, qué recordaba de la Guerra del Chaco y aunque empezó dándome evasivas, terminó contándome todo lo que le había tocado vivir con un talento de narradora y un virtuosismo de detalles que todavía me ponen la carne de gallina. En esas tres horas aprendí más de historia que en todo un semestre y creo que la abuela se sacó algún peso de encima porque desde entonces me empezó a tratar un poco mejor. Pero su bondad llegó a destiempo. El veneno que había inoculado en mí se había añejado y descubrí que aparte de vengativo, había aprendido a ser un hipócrita.

No estuve ahí cuando se murió, ni asistí a su entierro. Estaba en la Cinemateca, creo que echaban una de Gus Van Sant. De vez en cuando tuve algún ataque de tristeza epidérmica, pero (seamos sinceros) lo primero que leí en una pared cuando lleguamos a La Paz era un papel descolorido que proclamaba NI OLVIDO NI PERDÓN, y debo de haber interiorizado esos conceptos demasiado bien.

Ahora me doy cuenta de que la abuela no era más que una mujer difícil que llevó una vida que nunca quiso llevar, y me pregunto si no nos parecíamos mucho más de lo que nos habría gustado aceptar y por eso íbamos siempre a la greña. Pero ni soy ni he sido realmente un buen tipo y ni ella ni yo tuvimos la grandeza de alma para mejorar con el sufrimiento. Solo fuimos buenas personas cuando fuimos felices. Que en el caso de mi abuela no fue mucho. Y en mi caso fue un poco más, pero uno nunca es lo suficientemente feliz cuando el vaso está medio vacío.

Todavía tengo pendiente esto de aprender a tejer. Lo haré cuando el knitting deje de estar de moda. Por alguna razón, últimamente me ronda por la cabeza la idea de tejer una bufanda enorme y lanuda con la mejor lana de angora que pueda encontrar para ponerla en su tumba cuando vaya a visitarla. Incluso puede que me siente un rato a conversar con ella y le pida que no dé demasiada guerra donde quiera que esté.

Pero para eso tendré que pedirle direcciones a alguien, porque nunca he sabido donde queda su tumba.

Y no me molestaré en averiguarlo hasta que haya aprendido a tejer.

Fuente: http://unpuntoaparte.wordpress.com/2013/05/01/la-abuela-que-odiaba-a-los-gatos/