Películas con tema de género

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Filmes que promueven la tolerancia, respeto y el valor de la mujer.

Desde sus inicios, el cine ha sido un medio ideal para promover mensajes y cambios. La lucha por la igualdad de género no ha escatimado en hacer uso de esta importante ventana de difusión para promover en sus filmes un mensaje de respeto, tolerancia y sobre todo para educar.

El 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional contra la Violencia de Género. Una fecha, aunque no exclusiva, que debe servir para que hombres, mujeres niñas y niños creen conciencia de este mal social que acaba con la vida de miles de mujeres en el mundo, por la exclusiva razón de serlo.

A continuación una lista de algunas películas con perspectiva de género.

Películas que proponen cambios sociales

Bread and Roses. Esta película del año 2000, basado en un hecho real de principios de siglo XX, cuenta la historia de una mujer empleada de limpieza, Adrien Brody, que, junto a sus compañeras, luchan por mejores condiciones de trabajo, y el derecho sindicalizarse.

Garaje Olimpo. Una película argentina que recoge la historia de una maestra y activista política que lucha contra la dictadura en la década de 1970. Es arrestada y llevada a un conocido centro de torturas en Buenos Aires llamado Olimpo.

Iron Jawed Angels. Protagonizada por Hillary Swank, esta película está ambientada en la primera década del siglo XX, y cuenta la historia de dos mujeres que logran radicalizar la lucha por el derecho al voto femenino. Dirigida por Katja von Garnier.

Libertarias. Esta película española, protagonizada por Ana Belén y Victoria Abril cuenta la historia de un grupo de mujeres anarquistas que luchan en la Guerra Civil Española. Ellas no solo tienen que luchar contra el fascismo, sino que se enfrentan constantemente a sus compañeros del frente de batalla para romper estereotipos y tratos.

Películas que tratan la violencia por género

American Beauty. Kevin Spacey protagoniza este drama estrenado en 1999. La película no solo presenta el abuso fantasioso de un hombre mayor con una adolescente de 16 años, sino que también recoge temas de autoestima, y propone un excelente tratamiento de la psiquis del estadounidense común. Fue nominada a ocho premios Oscar de los cuales obtuvo cinco, incluyendo “mejor película”, “mejor actor”, “mejor actriz” y “mejor dirección”.

Bathory. Esta película trata la historia de la condesa húngara, Elizabeth Bathory. Se combate la leyenda que cuenta que durante el siglo XVII ella ordenaba el asesinato de mujeres jóvenes para bañarse en su sangre para supuestamente conservar su juventud.

Crash. Un potente drama que apareció en los cines en el 2004 trabajada de manera exquisita a la hora de narrar las historias que desarrolla. A pesar de que uno de los temas centrales es el racismo, a través de este filme se ve el abuso de poder de los policías de Los Ángeles contra los negros, y más específicamente contra las mujeres, y la forma en que reaccionan los esposos.

Enough. La protagonista de la película, la puertorriqueña Jennifer López, es victima de constantes abusos y maltratos por parte de su esposo, a quien perdona en más de una ocasión. Al darse cuenta que su vida está en riesgo, la mujer y su hija deciden huir, pero son constantemente perseguidas por el hombre, hasta que ella decide tomar la justicia por su

Películas que invitan a la reflexión

Boys Don’t Cry. Esta excelente película independiente es un llamado urgente a la reflexión y tolerancia. Basada en la historia de Brandon Teena, una transexual que fue violada y asesinada en 1993 por sus amigos cuando descubrieron que no era un hombre. Protagonizada por Hillary Swank, este filme obtuvo 67 nominaciones en diversas círculos y academia de críticos, de los cuales obtuvo 40.

Le fabuleux destin d’Amélie Poulain. una comedia romántica del 2001 que recoge la historia de una tímida camarera de Paris, Amélie, que se propone cambiar la vida de aquellos que la rodean. Dirigida por Jean-Pierre Jeunet, y protagonizada por Audrey Tautou obtuvo diversos premios, entre los que se destacan: mejor película en la “European Film Award”, y cinco nominaciones para los premios Oscar.

Mona Lisa Smile. En la década de 1950, una profesora liberal se une al claustro de un conservador colegio de niñas para enseñar historia del arte. Sus métodos fueron altamente criticados por la junta de padres y algunos colegas profesores, lo que casi le cuesta el empleo. Sus alumnas atraviesan un profundo proceso de transformación ideológica, mientras otras apuestan por mantener el rol tradicional de la mujer.

Películas sobre discriminación por orientación sexual

Amour de Femme. Esta película francesa cuenta la historia de una mujer de 35 años casada y con un hijo que siente que su vida está vacía hasta que conoce a una joven en una fiesta. La pasión y la libertad que le provee esta nueva amiga a la protagonista, Raffaela Anderson, la lleva a decidir entre el amor y su familia.

Before Night Falls. Protagonizada por el actor español Javier Bardem, la película trata sobre un poeta cubano homosexual que es agredido, encarcelado y perseguido por los líderes de la revolución cubana simplemente por su preferencia sexual. Bardem obtuvo tres premios por su actuación en este filme.

Lost and Delirious. Cuenta la historia de dos jovencitas que viven en los dormitorios de un colegio solo para niñas, y como su amistad se intensifica hasta enamorarse una de la otra. La hermana de una de las jóvenes entra al cuarto y las ve durmiendo desnudas en la misma cama, y amenaza con decirlo a sus padres, quienes son muy conservadores.

Fuente: http://suite101.net/article/peliculas-con-tema-de-genero-a4974

En http://www.frente.com.mx/cine-con-perspectiva-de-genero/ también se sugieren:

  • Mother, de Christophe Fauchere (EUA, 2011).
  • Los códigos de género, de Sut Jhally, (EUA, 2013).
  • Educando al mundo, de Carol Black (EUA/India, 2010).
  • Oro azul, de San Bozzo (EUA, 2008).
  • Son duros los días sin nada, Laura Herrero y Laura Salas (México, 2012).
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¿Y si me permites caminar tranquila?

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¿Son los “piropos” una forma de violencia normalizada e invisibilizada contra la mujer? ¿Sería mejor llamar acoso callejero machista a los “halagos”? Por Marta González y Paula Vilella / Ilustraciones: Nanu Kübler, para Brecha Digital / Video: Hugo Meyer.

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11 horas. Salgo de casa. Subo a pagar unas cuentas. A dos cuadras, tras una verja de metal opaca, oigo silbidos y jadeos de varios hombres a los que no veo. Aprieto el paso.

11.15 horas. Regreso de pagar las cuentas. A la misma altura de la obra, pero en la acera de enfrente, un señor de unos 70 años se acerca a mi rostro y me dice salivando: “Ay, cómo viene el verano”. Me giro y le digo que es imbécil. Me contesta: “Si no te dije nada”. “Sí, me dijo.” “¿Cómo te puede molestar algo lindo?” “Porque no tiene ningún derecho a decirme nada.” La conversación transcurre mientras me alejo.

18 horas. Salgo de la casa de una amiga. Voy caminando por los alrededores del Estadio Centenario. Me cruzo con un joven en ropa deportiva que parece un universitario de clase media. Me mira de lejos con una sonrisa y cuando nos cruzamos suelta: “Pero cómo estás, ¿puedo ir contigo?”. Me giro y le hago un corte de mangas. “¿Qué pasa? Amarga, qué amarga que sos, y encima fea. ¡Tomá esta!”, y mueve las caderas como si me estuviera cogiendo a la distancia.

20.30 horas. En los alrededores de la Sala Zitarrosa, donde vamos a ver una obra de teatro, un par de jóvenes que en apariencia se parecen bastante al tipo de gente con la que me muevo, me llaman desde la otra acera. Van con mochilas y fundas de guitarra. Me acerco un poco porque me parece conocerlos. A dos pasos me dicen: “Pero qué linda…”. Me enfado. Me dicen que no me enfade. Les digo que se vayan a la mierda.

23 horas. Voy con la bici por 18 de Julio. Es verano y no hay nadie. En la distancia, un grupo de tres jóvenes, aparentemente en situación de calle, me gritan que a ver si los llevo en la canastita. Paso. Estoy cansada y enfadada.

***

Valeria está a punto de cruzar el umbral de su casa. Sabe que hoy no es un día distinto a los demás desde que le brotaron dos pechos del torso. Antes aun, seguramente. No es un día distinto aunque sea invierno o verano. Aunque vista minifalda o buzo de cuello alto. Aunque esté de buen humor o enfadada con el mundo. Mientras camina por la calle haciendo su vida, sabe que algún hombre le dirá algo en algún momento. Si es un simple “Linda” o un desagradable “Te partiría al medio, mamita”, sí que puede depender del día. Pero sabe que hoy no es un día distinto.

Desde la mirada persistente o los silbidos, o incluso el contacto físico. Al menos siete de cada diez mujeres han experimentado alguna forma de acoso callejero por parte de desconocidos en los países en los que la organización Stop Street Harassment ha estudiado el tema. En una encuesta virtual realizada para este reportaje y a la que respondieron 211 mujeres de Montevideo, más del 90 por ciento señaló que alguna vez le habían silbado, dicho comentarios sexualmente explícitos, mirado persistentemente, y halagado. A más del 60 por ciento le habían enviado besos volados, seguido, tocado o frotado sin su consentimiento, o realizado gestos sexualmente explícitos. El 40 por ciento respondió que desconocidos se habían masturbado en su presencia. Muchas de las historias que aquí recogemos son fruto de esa encuesta, aunque los nombres sean aleatorios.

El constante “piropeo” puede llevar a que las mujeres se cuestionen su forma de vestir, que busquen compañía masculina para caminar por la calle, que se mantengan en estado de alerta ante el acercamiento de cualquier hombre, o que cambien el itinerario previsto para evitar pasar por ese conflictivo punto en el que se saben expuestas. Rabia, frustración, impotencia y asco fueron los sentimientos más repetidos en el sondeo. Para algunas mujeres resulta indiferente, y otras, como Julia, afirman que hay gradaciones. “Me da mucho asco y rabia cuando me dicen alguna guarangada fea, hay veces en que si salgo de pollera me siento muy observada e incómoda, y debo admitir que cuando me dicen un piropo en una buena me siento halagada también.”

¿Son los “piropos” una forma de violencia normalizada e invisibilizada contra la mujer? ¿Sería mejor llamar acoso callejero machista a los “halagos”?

Corto Humorístico dirigido por Hugo Meyer que aborda el tema:

EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA

Matilde apenas se acuerda de la primera vez que un desconocido la interpeló en la calle, pero desde entonces le ha pasado de todo. Aquel hombre que se masturbó en su presencia en la Estacada, de Punta Carretas. El trayecto a casa durante un caluroso diciembre en el que la atomizaron gritándole cosas de lejos. El día en que acabó llorando, cuando ese chico de la bici al que le preguntó una dirección a las dos cuadras intentó violarla. Primero se vive como un dato de la realidad. Simplemente sucede.

Seguidamente se naturaliza. “Si sos mujer, esperás que ocurra”, ese argumento forma parte de lo cotidiano. Por eso la línea entre el halago y la agresión es tan sutil y el nivel de tolerancia de las mujeres varía. La mayoría hace una distinción entre “el halago lindo que levanta el ánimo” y la grosería.

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