Compañeros de Ruta: blogs de viajes latinoamericanos

Si estás interesado en realizar un viaje por Latinoamérica, el blog http://www.dfushuaia.com/ te resultará sumamente interesante. Es el blog de Elena, Pedro y Gurú, su mascota, en donde relatan el recorrido y las experiencias que vivieron y siguen viviendo en su recorrido desde Mexico DF hasta Ushuaia, TDF, Argentina. Elena escribe textos publicitarios aunque es Diseñadora de modas y Pedro programa aplicaciones y diseña para web aunque estudió filosofía. Ambos comparten la pasión por viajar, por conocer gente, por aprender y aprehender nuevas culturas. Comenzaron este viaje el 14 de Julio del 2010 y su plan original fue estar en Ushuaia en diez meses después de recorrer Centro y Sudamérica. Hoy llevan ya 978 días de travesía y se encuentran realizando el regreso hacia Mexico DF.

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En el blog http://www.diariodelviajero.com sugieren además otros blogs:

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Este domingo hemos decidido cruzar el Atlántico para dar un vistazo a una pequeña selección de la amplia colección de blogs de viajes de Latinoamérica. Nuestros Compañeros de Ruta, que Diario del Viajero presenta cada semana, hablan y escriben usando el español de América, con los diversos y valiosos acentos que van desde México a Argentina.

  • Desde Colombia Jorge Bela nos descubre su tierra en su blog Que pena con usted. Encontramos allí todo tipo de noticias turísticas y, especialmente, recorridos por su país. El Caribe colombiano, Un paseo en tren por la sabana de Bogotá, rutas temáticas, patrimonio cultural y natural de Colombia para conocer y desear visitar.
  • Si hablamos de líneas marcadas en la superficie, inmediatamente pensamos en las famosas Líneas de Nasca, una de las maravillas de Perú. Pero en este país encontramos otros lugares tan enigmáticos como ese. Indira, desde su blog Viaja por Perú, nos descubre las rocas grabadas de Toro Muerto en el desierto de Arequipa.
  • Eloy escribe principalmente sobre Colombia (incluyendo interesantes recomendaciones gastronómicas), pero esta vez nos asomamos a su blog De Asia a Latinoamérica para visitar con él Otavalo, en Ecuador.
  • Permítanme que les lleve a mi ciudad: Mar del Plata en Argentina. Pero esta vez no seré yo quien cuente su ambiente, sino que lo hará Aniko en su blog Viajando por ahí. Estuvo caminando junto al mar y de ese paseo nació: El fluir de la rambla.
  • Alexandra y David son dos colombianos viviendo en México. Desde allí escriben Viajar liviano contándonos sus viajes por el mundo. De los destinos latinoamericanos que conocen bien, vamos a acercarnos a una ciudad que suena mucho como un gran destino: San Miguel Allende.
  • Brasil es un gran destino turístico, y cuenta con una fuerte blogosfera turística local. Hace poco conocí a Silvia, autora de Matraqueando, uno de los blogs mas representativo de esa blogosfera. Su entusiasmo y profesionalidad se ven en cada uno de sus posts. En este por ejemplo que nos descubre un colorido lugar poco conocido fuera de su propio país: Piranhas en Alagoas.
  • Volvemos a Perú, esta vez a uno de esos rincones aislados y difíciles de acceder, donde el terreno nos pone trabas que salvamos gracias a Pushaqwari. En su blog Conversando un instante conmigo, nos cuenta Macusani, un sitio sobre los Andes peruanos, alejado de todo, lleno de sensaciones.

Este pequeño paseo por blogs de viajes latinoamericanos, es sólo una muestra mínima de tantos y tantos excelentes blogs que están allí en la red para descubrir. Tantos y tantos acentos que cuentan las vastas y diversas tierras que dan mil rostros a Latinoamérica.

Como siempre, invitamos a que nos recomienden los blogs que lean, y a quienes escriben su propio blog de viajes a que nos lo hagan conocer a través de nuestro formulario de contacto. ¡Hasta el domingo, compañeros de ruta!

 

Fuente: http://www.diariodelviajero.com/america/companeros-de-ruta-blogs-de-viajes-latinoamericanos

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Debés viajar para comprobar que algo existe de verdad: la montaña irreal que estuvo 100 años en los mapas

Comparto una nota de http://www.diariodelviajero.com

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Una de las razones que deben propulsar nuestros viajes, entre tantas otras, es la mera consignación de que lo que nos contaron es real. A veces, para demostrarnos que lo contado era exagerado (cuántas veces hemos descubierto que tal o cual lugar no era para tanto); otras veces para descubrir rincones de los que nadie habló. También para desmontar mitos o estereotipos (¿de verdad alguien que ha viajado al sur de Alemania puede afirmar que los alemanes son cuadriculados?).

Y en ocasiones, también, para descubrir sencillamente que lo que nos dijeron no está allí realmente. Que la gente repetía como loros porque nadie viajaba allí a comprobarlo.

Mapas que dicen mentiras

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De hecho, hay viajeros que se dedican a visitar lugares que en los mapas sí figuran, pero en el mundo real no existen. No se trata de errores de los mapas, al menos no son errores deliberados, sino pequeños gazapos que las editoriales que publican mapas introducen a fin de demostrar que otra editorial les ha copiado literalmente el contenido, incluyendo el gazapo, frente a un tribunal. Se llaman Trap Streets (calles trampa).

Los errores son mínimos, lo suficientemente pequeños como para no molestar a los usuarios. Un callejón que no existe, por ejemplo. O introduciendo unas curvas en una calle que no existen en la realidad. O dibujando un carril estrecho para una calle que en realidad es importante. O alterando algún nombre de la calle.

Si queréis visitar alguna calle trampa en España, el caso más célebre está en La Rioja. Tanto en Google Earth como en Google Maps, en el término municipal de Alfaro, aparece una población llamada Eixt. Sin embargo, que no se os ocurra acercaros hasta allí. En realidad, Eixt no existe (irónicamente su nombre casi puede leerse como «Existe»).

En Alemania también podéis encontrar muchas calles trampa. Sólo en Zeuthen, se reflejan cuatro calles que en realidad no existen (Wiesenstrasse, Adolph-Menzel-Ring, Otto-Nagel-Allee, Max-Liebermann-Strasse y Otto-Dix-Ring). Estas calles aparecen dibujadas en el interior de un bosque. Las calles reales, sin embargo, están más al norte.

Pero esto son minucias. Si realmente queréis ver (o no ver) algo grande deberéis ir a África. Imaginad toda una cordillera montañosa de mentira.

Las lengendarias montañas Kong

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En 1798, el cartógrafo inglés James Rennell inventó una cordillera entera de montañas que se extendía nada menos que miles de kilómetros en África occidental, de oeste a este desde la actual Nigeria hasta Sierra Leona. Una barrera que tiró para atrás a muchos exploradores europeos de la época. Las bautizó montañas Kong.

Lo más curioso es que tales montañas imaginarias se creyeron reales durante más de cien años. Hasta que un aventurero francés llamado Louis-Gustave Binger decidió ir a visitarlas por sí mismo. ¿Cómo es posible que el engaño durara tanto tiempo? En primer lugar, porque la gente viajaba poco… ahí reside la magia de viajar, en parte. Y, en segundo lugar, a causa de la falacia de autoridad: Rennell fue uno de los fundadores de la mítica Royal Geographical Society, de la que ya os hablé en otra ocasión en Conoce los secretos del mayor santuario de aventureros y viajeros de la historia (cuyo presidente es un famoso humorista). Abunda en ello Simon Garfield en su libro En el mapa:

Los especialistas estadounidenses Thomas Bassett y Philip Porter han identificado cuarenta mapas que muestran las montañas de Kong en distintas fases de desarrollo desde 1798 hasta 1892, llegando a formar una cordillera del tamaño de un estado pequeño africano. Ante la falta de testimonios que desmintieran su existencia, los cartógrafos se fueron copiando unos a otros, eso está claro. Pero el hecho de que algunas de las representaciones más convincentes de las montañas Kong aparecieran en los mapas muchos años después de que los hermanos Lander confirmaran que el Níger desembocaba en el golfo de Guinea ponía en entredicho la teoría de que habíamos entrado en una nueva era científica.

Hoy en día, los mapas son un poco más fiables, aunque todavía contienen imprecisiones (deliberadas o no), e incluso errores de bulto, como el reciente descubrimiento de que una isla del Pacífico Sur llamada Sandy no existe a pesar de que igura en mapas de hasta el año 2000.

Leer libros de viajes está bien para conocer la idiosincrasia de un lugar a través de los ojos de un viajero particular. Las guías de viajes son meras consignaciones de sitios célebres porque un grupo suficiente de gente ha decidido que sea así. Viajar por un mismo, con la mirada lo más clara y escrutadora posible, permite anular un poco, aunque solo sea un poco, todas las dioptrías propiciadas por lo anteriormente enumerado.

Viajad por vosotros mismos siempre. Viajad. Vuestra experiencia sensible vale más que lo referido por mil mapas, mil libros y mil habladurías. Viajad para derribar miedos y manías. Viajad por todo eso, y porque resulta tremendamente divertido.

Fuente: http://www.diariodelviajero.com/cajon-de-sastre/debeis-viajar-para-comprobar-que-algo-existe-de-verdad-la-montana-irreal-que-estuvo-100-anos-en-los-mapas?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+diariodelviajero+%28Diario+del+viajero%29